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EL ANTIRREELECCIONISMO EN CHIHUAHUA

SILVESTRE TERRAZAS PRECURSOR DEL ANTIRREELECCIONISMO

Silvestre Terrazas tuvo una participación muy activa en la organización del antirreeleccionismo en Chihuahua y posteriormente en la propia revuelta maderista.

Antes incluso de que en junio de 1909 el Centro Antirreeleccionista de México llamara a la construcción de clubes en toda la república, los dirigentes mutualistas agrupados en torno a Silvestre Terrazas ya estaban haciendo franca labor de organización.

Desde fines de 1908, cuando Rodolfo Ugalde y Silvino García llamaron a formar el Club Político de Obreros Chihuahuenses; decían que no estaban contra el gobierno federal, "pero es que la vida del general Díaz no es perenne" y tendría que dejar su puesto más temprano que tarde.

En mayo de 1909, El Correo de Chihuahua (periódico fundado por Silvestre en 1899)  repudiaba la socorrida costumbre de las candidaturas únicas, y presentaba listas de personas "honorables y reconocidas" que podían ser candidatos a puestos de elección popular para los comicios locales de ese otoño.

De ese modo, el llamado del Centro Antirreeleccionista encontró en Chihuahua la mesa puesta: el 18 de julio de 1909 se declaró formalmente constituido el Centro Antirreeleccionista Benito Juárez, con el licenciado Aureliano S. González como presidente, el profesor Braulio Hernández como secretario y don Abraham González Casavantes como tesorero. Los más exitosos propagandistas del antirreeleccionismo fueron, además de aquellos, Antonio Ruiz, Francisco Vázquez Valdés y el periodista Rafael Martínez Rip–Rip.

Algunos destacados dirigentes mutualistas como Cástulo Herrera, José Perfecto Lomelí y Guadalupe Gardea se incorporaron rápidamente a los trabajos de proselitismo, pero fue mucho más importante que la cabeza visible del catolicismo social en el estado y director del periódico más influyente de la entidad, Silvestre Terrazas, se pasara a las filas maderistas.

En un principio, Braulio Hernández y Rip–Rip publicaron El Grito del Pueblo, órgano oficial del centro, pero pronto éste dejó su sitio a El Correo de Chihuahua, pues el prestigioso matutino adoptó francamente las posiciones antirreeleccionistas sin que el periódico ni su director se inscribieran oficialmente en sus filas. Así, desde agosto de 1909, el maderismo tuvo en Chihuahua un órgano de enorme prestigio.

En las elecciones municipales de 1909 El Correo de Chihuahua hizo suyas diversas planillas "independientes" (antirreeleccionistas, en realidad) para los cargos de elección popular de varios ayuntamientos del estado. Por supuesto, ninguno de ellos ganó las elecciones, pero todos estuvieron involucrados en la campaña electoral de Madero del año siguiente y varios en el levantamiento armado.

Bajo el impulso del Club Benito Juárez y El Correo de Chihuahua, antes de que terminara 1909 surgieron el Club Antirreeleccionista Ignacio Allende, formado en Chihuahua por miembros de las sociedades mutualistas; el Club Antirreeleccionista de Ciudad Juárez, encabezado por C. Argüelles y Juan N. Medina; el Club Antirreeleccionista de Ciudad Guerrero, formado por parientes y amigos de Abraham González Casavantes; el Club Antirreeleccionista de Hidalgo del Parral, dirigido por José Mena Castillo y los hermanos Juan Bautista y Guillermo Baca; el Club Antirreeleccionista de San Isidro de las Cuevas; el Club Antirreeleccionista Sebastián Lerdo de Tejada, de Moris, dirigido por Francisco Valderráin y los hermanos José María y Baudelio Caraveo Estrada; el Club Antirreeleccionista de Nonoava, encabezado por Delfino Ochoa, Santiago Corral y Abel B. Chávez; y otros clubes, de los que Madero no tomó nota, pero muy activos, en Cuchillo Parado, San Andrés, Santa Isabel y Santa Bárbara, cuyos jefes eran, respectivamente, Toribio Ortega, Santos Estrada, Feliciano Domínguez y Miguel Baca, quienes serían, todos, oficiales villitas (y Ortega, uno de los más prestigiosos generales de la División del Norte).

La intensa actividad de los antirreeleccionistas chihuahuenses convenció a Madero de incluir las tres principales ciudades de ese estado en su tercera gira, y efectivamente, el líder entró a territorio nacional por Ciudad Juárez (tras haberlo dejado en Agua Prieta, Sonora, luego de recorrer aquel estado de sur a norte), donde lo recibió don Abraham González el 14 de enero de 1910, para dirigirse luego a un centenar de personas que lo esperaban fuera de la estación.

El 16 de enero llegaron a Chihuahua Madero, su esposa Sara Pérez, Roque Estrada y Abraham González. Los Madero descansaron unas horas en la Finca Zuloaga, hospitalariamente atendidos por su tío, don Alberto Madero Farías, administrador del segundo latifundio del estado (las haciendas de Bustillos, Rubio y Tres Hermanos).

Los clubes Benito Juárez, Ignacio Allende y algunas sociedades mutualistas habían convocado a cuatro actos públicos, pero uno o dos días antes el jefe político del distrito de la capital (Iturbide) amenazó con encarcelar a los directivos del club "juntamente con el señor Madero", si se efectuaban mítines en la vía pública.

En vista de eso y del impresionante despliegue militar exhibido para amedrentar a los maderistas, se celebró un solo acto, en el Teatro Coronado, que se llenó por completo, permaneciendo un numeroso público en la calle. Braulio Hernández presentó a Madero, quien expuso su pensamiento "en una alocución breve, pero comprensible y viril", según informó El Correo de Chihuahua.

Siguieron en el uso de la palabra Luis G. Rojas, Roque Estrada y Perfecto Lomelí. A la salida del teatro una entusiasta multitud escoltó a Madero hasta la estación, de donde partió rumbo a Parral.

Hacia el medio día del 17 de enero Madero arribó a Parral. Desde Ciudad Camargo lo escoltaron los dirigentes antirreeleccionistas de la vieja ciudad minera, Juan B. Baca, Guillermo Baca, Jesús G. Rocha, Esteban García y cinco o seis más.

Desde el balcón del Hotel Hidalgo, Rocha presentó a Madero, quien arengó a unas 4,000 personas reunidas en la plaza. A los discursos siguió una verbena popular que terminó a altas horas de la noche. Al día siguiente, Madero, su esposa y Estrada, partieron rumbo a San Pedro de las Colonias. Unos días después, Madero contó que los telegramas con la orden del gobernador de prohibir cualquier acto público "llegaron a Parral después de tiempo".

Desde San Pedro, en carta al licenciado Vázquez Gómez, Madero contó los eventos más significativos de su paso por Chihuahua:

La impresión general que me produjo mi paso por el estado de Chihuahua, es que todo el pueblo, y aun las clases acomodadas, simpatizan de tal manera con nuestro movimiento, que cuando no se les ponen trabas a sus manifestaciones, como en Parral, su entusiasmo es desbordante y concurren en masa a nuestras reuniones.

La visita de Madero acrecentó el entusiasmo de los antirreeleccionistas de Chihuahua, y los días 6 y 13 de febrero de 1910 los clubes Benito Juárez e Ignacio Allende proclamaron la candidatura presidencial de Francisco Indalecio Madero González, adelantándose a la convención nacional que el antirreeleccionismo celebró del 15 al 17 de abril, con la presencia de 120 delegados de todo el país.

De la convención surgieron las candidaturas de Madero a la presidencia y Francisco Vázquez Gómez a la vicepresidencia; la elección de la mesa directiva del Partido Nacional Antirreeleccionista, encabezada por Emilio Vázquez Gómez, y la aprobación de la plataforma electoral. Abraham González, jefe de la delegación chihuahuense, presidió los debates del tercer día de la convención.

La fuerza mostrada por el antirreeleccionismo en abril y mayo de 1910 llevó al régimen a dejar de lado su estrategia de ignorar condescendientemente al "chaparrito" Madero, para reprimir sistemáticamente al movimiento democrático. El propio Madero fue aprehendido en Monterrey e internado el 21 de junio en la Penitenciaría de San Luis Potosí. Cinco días después se celebró la primera ronda electoral en medio, según versiones de los antirreeleccionistas, de "omisiones, comisiones y abusos de toda especie". La segunda vuelta, el 10 de julio, fue de mero trámite.

Para los maderistas se había tratado de un fraude electoral con todas las agravantes, donde si bien en general no se usó la fuerza, sí se pusieron todos los recursos del gobierno al servicio de la reelección. Como es sabido, Madero se fugó de la cárcel refugiándose en los Estados Unidos y en octubre hizo circular un plan insurreccional, fechado en San Luis Potosí el 5 de ese mes, en cuya redacción colaboraron los dirigentes mutualistas chihuahuenses Cástulo Herrera y Perfecto Lomelí, entre otros connotados maderistas.

Fuente: Pedro Salmerón Sanginés; Catolicismo Social, Mutualsmo y Revolucion en Chihuahua. Estudios de la Historia Moderna y Contemporánea de México/ISSN0185-2620, n. 35, enero-junio 2008. cap.III. pp92-96. Creative Commons.

 
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