historia.jpg

GUADALUPE VICTORIA

JOSÉ MIGUEL RAMÓN ADAUCTO FERNÁNDEZ Y FÉLIX (1786-1843)

Guadalupe Victoria cuyo nombre verdadero fue José Miguel Ramón Adaucto Fernández y Félix, nació en Villa de Tamazula, Durango, el 29 de septiembre de 1786. Fue el primer presidente de México del 10 de octubre de 1824 al 1 de abril de 1829.

Se cambió el nombre en honor de la virgen de Guadalupe, cuya imagen abanderó el ejército insurgente en la ciudad de Oaxaca, al atravesar a nado el río Jalatlaco y tomar la plaza cuya iglesia estaba dedicada a la mencionada virgen. En la actualidad el río Jalatlaco está entubado y sobre él pasa la Calzada de la República. La iglesia de Guadalupe se encuentra ubicada en una de las esquinas del Paseo Juárez "El Llano" en la ciudad de Oaxaca.

Combatió al lado de José María Morelos en el sitio de Cuautla durante la guerra de Independencia de México. El 25 de noviembre de 1812, durante las acciones militares en Oaxaca mostró su heroico valor al enfrentarse con el ejército realista, lanzó su espada a través de un río diciendo "Va mi espada en prenda, voy por ella" se lanzó al ataque de los realistas, y sus tropas fueron tras él. Los insurgentes rápidamente derrotaron al ejército virreinal. Esta acción valió para que lo pusieran al mando del ejército insurgente en Veracruz.

El Congreso de Chilpancingo lo nombró General Brigadier en 1814 acompañó a Morelos a Veracruz y se quedó a operar en esta provincia después de la retirada del caudillo; al estallar la pugna entre Juan Nepomuceno Rossains y López Rayón, los líderes locales desconocieron al primero y le dieron su cargo a Victoria, quien obtuvo triunfos en Tolomé y Puente del Rey, donde estableció su cuartel una temporada. En 1815 sufrió su primera gran derrota.

Para 1816 cuando arribó a Nueva España el nuevo virrey, don Juan Ruiz de Apodaca, Guadalupe Victoria atacó el convoy que lo llevaba a la Ciudad de México e incluso, estuvo a punto de capturar a Apodaca. Controló la zona veracruzana hasta 1817, año en que fue derrotado en Palmilla por el español José Manuel de Armijo.

A partir de entonces su zona de operaciones se redujo a una angosta franja entre la costa al norte del puerto de Veracruz y las montañas cercanas a Huatusco, donde resistió acosos y persecuciones. Se negó a indultarse y después tuvo que huir y esconderse en las selvas de Veracruz, donde empezó a manifestar cuadros epilépticos.

Se mantuvo errante durante treinta meses, cuando fue pronunciado el Plan de Iguala, apareció en Santa Fe, Veracruz y realizó una proclama el 20 de abril de 1821. Antonio López de Santa Anna, que se había unido a la causa independentista lo nombró jefe de la provincia, pero Victoria prefirió marchar al encuentro de Agustín de Iturbide, pues pretendía modificar algunos artículos del Plan de Iguala.[1]

Inició publicando un relato sobre sus vicisitudes de sus últimos cuatro años, al final del cual exhortaba a la concordia de los distintos caudillos independentistas para pacificar el país. Salió al encuentro de Iturbide en San Juan del Río para proponerle que el gobierno de la nueva nación estuviese encabezado por un antiguo insurgente que no se hubiese acogido al indulto, Iturbide escuchó impaciente a Victoria. Lo vio como un peligro para sus planes y no le concedió ningún puesto en el desfile triunfal en la Ciudad de México el 27 de septiembre de 1821 ni mucho menos lo considero para algún puesto eventualmente.

Al consumarse la independencia y formarse el Primer Imperio Mexicano encabezado por Iturbide, Victoria junto Miguel Barragán manifestaron sus ideas republicanas, por lo que la administración imperial los encarceló. Victoria escapó y volvió a las selvas, después suscribió el Plan de Casa Mata, en diciembre de 1822 y cedió el mando de las tropas veracruzanas a Antonio López de Santa Anna.

Al abdicarse el Imperio Constitucional contrató la fragata Rowlins para facilitar la salida de Iturbide del país. Luego se dió a la formación de la República Federal, Victoria fue elegido miembro del Triunvirato de Gobierno con Nicolás Bravo y Pedro Celestino Negrete que funcionó del 31 de marzo de 1823 al 10 de octubre de 1824 aunque Victoria trabajó con ellos hasta julio de 1824 ya que estuvo al mando de las tropas veracruzanas que enfrentaban el bombardeo incesante de las tropas españolas atrincheradas en el Fuerte de San Juan de Ulúa.

En esa oportunidad negoció un armisticio para evacuar del puerto a los extranjeros. Fue diputado por Durango al Congreso Constituyente de 1824, mismo, que publicó la primera constitución formal del México Independiente y que seguidamente lo nombró Primer Presidente Constitucional de México, el 2 de octubre. El 10 de octubre de 1824 tomó posesión como primer Presidente de México, inicialmente con el carácter de provisional hasta el 31 de marzo de 1825 y al día siguiente, 1 de abril inició el periodo constitucional de conformidad con la constitución que feneció el 31 de marzo de 1829; con Nicolás Bravo como vicepresidente.

Desde el inicio de su administración tuvo que enfrentar los graves problemas causados por la guerra de independencia, que había dejado al país en la ruina y con un enorme ejército y una burocracia heredadas del régimen colonial. No obstante sus obras inmediatas fueron: centralizar la hacienda pública, facilitar las actividades de la Sociedad Lancasteriana dedicada a la educación, estableció relaciones diplomáticas con Inglaterra, Estados Unidos (Estados Unidos envió como representante diplomático a Joel Robert Poinsett, quien jugaría un importante papel en la política nacional), América Central y La Gran Colombia, a invitación de la cual envió un representante al Congreso Anfictiónico de Panamá (1826); y ordenó constituir la marina de guerra que le permitió su mayor logro: la total independencia de México, cuando el 18 de noviembre de 1825, el general Miguel Barragán tomó el último bastión español, la fortaleza de San Juan de Ulúa en Veracruz. Así su gobierno volvió a decretar el fin de la esclavitud y luego delimitó la frontera con los Estados Unidos.

A lo interior sus acciones fueron eminentemente conciliadoras, intentó aplicar una política para atraer a los distintos bandos, para lo cual integró su primer gabinete con miembros prominentes de la diferentes facciones . No obstante los conflictos que había desde los tiempos de Iturbide salieron a la superficie. Afrontó la contradicción de la intolerancia religiosa ante la libertad de expresión y prensa consagrada en la Constitución a la que respetó escrupulosamente.

Se mantenía en constante alerta ante las pugnas entre las logias, la Logia Escocesa (aristocracia) de 1813 y la Logia Yorquina (de extracción popular y liberal) de 1825 que pretendían influir en su gobierno, unos procuraban ventajas para las inversiones inglesas y por conservar el orden jerárquico heredado de la colonia; los otros, para las estadounidenses y buscaban un régimen de oportunidades para todos; por otro lado estaban los hispanistas que promovieron la rebelión de Joaquín Arenas, que fue sofocada y despertó una oleada de indignación contra los españoles acaudalados que la habían patrocinado (Victoria pretendía expulsar a los españoles, pues había rumores de una posible invasión de reconquista española, y aun cuando Lucas Alamán que había sido su secretario de relaciones interiores y exteriores hasta 1825 trató de disuadirlo, Poinsett, el embajador norteamericano, lo incitó a decretar la expulsión de los peninsulares, acto realizado el 20 de diciembre de 1827, a lo que sucedió una intentona golpista por Manuel Montaño quien fue derrotado en Otumba).

En 1828, Manuel Gómez Pedraza intentó convertir la derrota electoral de la logia escocesa en una victoria de presiones, uso indebido del poder, amenazas y soborno, consiguiendo que algunas legislaturas locales lo nombraran presidente a lo que la logia yorquina respondió con el Pronunciamiento de Perote y la insurrección popular conocida como Motín de la Acordada que obligó a Gómez Pedraza a renunciar a la secretaría de guerra y a sus aspiraciones presidenciales por lo que el Congreso nombró presidente a Vicente Guerrero a quien Victoria entregó el poder el 1 de abril de 1829 retirándose a la hacienda El Jobo en Veracruz. En lo sucesivo, fue llamado ocasionalmente para misiones conciliatorias.

Después de un largo padecimiento, murió de epilepsia el 21 de marzo de 1843 en la Fortaleza de San Carlos de Perote, Estado de Veracruz.

El 25 de agosto del mismo año, el Congreso lo declaró Benemérito de la Patria. Su nombre está incrustado en letras doradas en el recinto de la hoy Cámara de Diputados. Hoy sus restos reposan en la Columna de la Independencia en la Ciudad de México.

Referencias: 1. Riva Palacio, Vicente Op.cit. p.700-701

Fuente: Wikipedia. Mussachio, Humberto (1989). Diccionario Enciclopédico de México. Andrés León, editor. ISBN 968-6290-35-4 e ISBN 968-6290-39-7., Riva Palacio, Vicente; et al (1880). «capítulo XIV». México a través de los siglos volumen=III La guerra de independencia. México: Cumbre. pp. 700-701. Creative Commons.

 
Joomla extensions and Joomla templates by JoomlaShine.com
Agregar a Favoritos      Ligas de Interes     Mapa del Sitio      Miembro Honorable     Fuentes/Creditos      Contacto/Buzon de Sugerencia