historia.jpg

LA TRAICION DE IGNACIO ELIZONDO EN CONTRA DE IGNACIO ALLENDE, MIGUEL HIDALGO Y SUS ALIADOS

 

El 25 de febrero de 1811 los insurgentes viajaban a Estados Unidos a comprar armas, Ignacio Elizondo espía del gobierno del virrey, los invito a quedarse en un lugar llamado las norias de Acatita de Bajan, en la frontera de Coahuila y Texas. Ignacio Allende y Miguel Hidalgo llegan el 21 de marzo, para descansar y seguir con el viaje a la alta California. El primero en llegar fue Abasolo que fue inmediatamente capturado, después llego Allende, su hijo Indalecio, Juan Aldama y José Mariano Jiménez, tras ofrecerles algo de comer fueron capturados, Ignacio Allende opuso resistencia y Elizondo mata a su hijo Indalecio. El ultimo en llegar fue Hidalgo, quien también fue capturado.

Los reos fueron llevados a la ciudad de Chihuahua y Elizondo después de dar parte a la ciudad de México fue nombrado coronel como recompensa.

Después de participar en la aprehensión de los jefes insurgentes ganó fama de héroe y notoriedad. Según la versión del ilustre médico, José Eleuterio González Mendoza  "Gonzalitos"[1], que obtuvo por medio de un hermano de Ignacio Elizondo, llamado José María, quien le dijo que Ignacio pidió a Hidalgo y Allende un ascenso militar y que se lo negaron, por lo que enojado llegó a la Pesquería Grande para tramar una venganza.

Ahí fue donde se entrevistó con el entonces obispo Primo Feliciano Marín y Porras, quien al darse cuenta de la desilusión de Elizondo, lo buscó para que se infiltrara nuevamente en el movimiento insurgente. La tradición popular de Villa de García, sostiene que ambos tenían fincas en el lugar: Ignacio Elizondo vivía en la actual calle de Morelos, en una casona conocida como la del Águila Real pues tiene en su fachada un águila devorando a la serpiente. Es probable que después en ese lugar estuviera la comandancia de la Milicia Cívica de la Pesquería Grande. En cambio el obispo Marín y Porras era propietario de una casona que está en la actual calle de Genaro Garza García, en donde se ve un viejo portón de recia madera de mezquite que tiene tallados en relieve el busto aparentemente de él y una imagen de la Virgen de Guadalupe.

Se cuenta de que al día siguiente de la entrevista, Marín y Porras se fue a Salinas y Elizondo con rumbo a Acatita de Baján en donde participó activamente en el proceso de la aprehensión de los principales jefes insurgentes. Pero según la versión del historiador Isidro Vizcaya Canales, el origen de la conspiración está en Laredo, en donde José Ramón Díaz de Bustamante e Ignacio Elizondo, decidieron la captura de líderes para el 21 de marzo de 1811. Una vez aprehendidos, fueron trasladados a Monclova y de ahí a Chihuahua en donde fueron fusilados.

En su honor, la Junta Gobernadora hizo un manifiesto a favor: “¡Oh Elizondo! Tu serás para los futuros tiempos la honra y resplandor de tu Patria, la admiración de la América y el asombro de todo el mundo”. En recompensa Elizondo fue ascendido a teniente coronel y fue invitado por Joaquín de Arredondo para sofocar las rebeliones en Texas.

[1] Nació en Guadalajara, Jalisco; 20 de febrero de 1813, murió en Monterrey, Nuevo León el 4 de abril de 1888. Fue un destacado médico, botánico, político y filántropo en la ciudad mexicana de Monterrey.

Fuente: Wikipedia. Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de la Ciudad de Santa Catarina, Nuevo León. Creative Commons.

 
Joomla extensions and Joomla templates by JoomlaShine.com
Agregar a Favoritos      Ligas de Interes     Mapa del Sitio      Miembro Honorable     Fuentes/Creditos      Contacto/Buzon de Sugerencia