historia.jpg

BATALLA DE RESACA DE LA PALMA

La Batalla de Resaca de la Palma, conocida en la historia de México como Batalla de la Resaca de Guerrero, fue librada el 9 de mayo de 1846 entre el Ejército Mexicano y el Ejército estadounidense durante la Guerra de Intervención Estadounidense.

Durante la noche del 8 de mayo, después de las bajas sufridas en la Batalla de Palo Alto, el General Mariano Arista decidió retirarse a una posición que juzgó más defendible en la Resaca de la Guerrero, donde acampó y desplegó a sus tropas esperando el siguiente movimiento del General Zachary Taylor, en lugar de tomar una postura ofensiva.

Durante la mañana del 9 de mayo, las 1,700 tropas del General Taylor atacaron a una fuerza mexicana marginalmente superior, pues ésta había aumentado a alrededor de 3,000 hombres, con los escasos y exhaustos refuerzos que recibió Mariano Arista durante la noche anterior.

Arista creyó que sólo era una finta y se sostuvo en esta evaluación errónea de la batalla, por lo que jamás salió de su tienda a observar por sí mismo la acción y dar las órdenes correspondientes, como era su obligación; a pesar de esto, la resistencia por parte de los mexicanos fue muy decidida, y las fuerzas estadounidenses casi sufrieron un revés antes de que una fuerza de Dragones lograra sorprender el flanco de las líneas mexicanas y forzar una marcha atrás.

Aun sin mando, los mexicanos lograron montar dos contraataques sobre la posición estadounidense, pero fueron rechazados y diezmados por la superior artillería del invasor y finalmente, el ejército mexicano tuvo que retirarse del campo de batalla, abandonando un número importante de artillería y pertrechos. Las bajas mexicanas aumentaron en número en la precipitada y desastrosa retirada que ordenó Arista a través del Río Bravo.

La deshonra de haber estado muy cerca de la victoria sin conseguirla, por los "errores" tácticos que cometió, causó la destitución fulminante de Mariano Arista como comandante del Ejército del Norte y debió causar también, una reevaluación seria de la estrategia mexicana, pero las constantes divisiones internas en el gobierno mexicano evitaron que se le sometiera a proceso y que se pusiera en práctica una estrategia de defensa adecuada durante el resto de la campaña, que honrara el esfuerzo heroico por parte de la tropa mexicana, que tenía que defender a su patria con armamento obsoleto, insuficiente paga y escasez de provisiones por la postración del erario público.

Fuente: Wikipedia. Bauer, K. Gato La guerra mexicana, 1846-1848.; Grant, los E.E.U.U. Memorias personales de los E.E.U.U. Grant, vol. I, pp 65-69, ISBN 0-940450-58-5. Creative Commons.

 
Joomla extensions and Joomla templates by JoomlaShine.com
Agregar a Favoritos      Ligas de Interes     Mapa del Sitio      Miembro Honorable     Fuentes/Creditos      Contacto/Buzon de Sugerencia