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VICENTE GUERRERO

VICENTE RAMÓN GUERRERO SALDAÑA (1782-1831)

Nacido en la población de Tixtla, en el actual Estado de Guerrero, el 9 de agosto de 1782, en el seno de una familia de arrieros, comerciantes y militares. Sus padres fueron Juan Pedro Guerrero y María Guadalupe Saldaña.

Pasó sus primeros años ayudando a su padre y tíos en los oficios y negocios de su familia. Aunque general y erróneamente se cree que el oficio de arriero que ejercían varios miembros de su familia le presuponían un origen humilde que le cerró la oportunidad de realizar estudios avanzados (recibiendo solo la educación más elemental en la parroquia de su ciudad natal), esta concepción se debe a una disfasia conceptual temporal.

Durante la época virreinal, el ser arriero de oficio y bien establecido permitía privilegios como el de poseer animales de carga (mulas y caballos), portar armas (para protegerse de los salteadores de caminos), ejercer el comercio y tratar directamente con los comerciantes más ricos.

Así pues, la prosperidad de su padre como arriero, comerciante y armero, la posición de su tío Diego Guerrero dentro de la milicia española, y el empeño de su familia le permitió una educación de lo más completa para la época a través de profesores particulares.

Tras estallar la guerra de Independencia, en Técpan fue testigo del arribo de las tropas de José María Morelos e Isidoro Montes de Oca, siendo ahí mismo convencido de unirse al movimiento.

Comenzó su carrera militar a las órdenes directas de Hermenegildo Galeana en el año de 1810. Con el grado de capitán el Gral. José María Morelos lo comisionó para atacar la población de Taxco.

Vicente Guerrero se distinguió en la batalla de Izúcar, el 23 de febrero de 1812, donde comandados por el General Mariano Matamoros derrotaron al General Brigadier Ciriaco del Llano. Continuó bajo las órdenes de Morelos, siendo comisionado para combatir en el sur del estado de Puebla. Con la derrota sufrida en la Batalla de Puruarán, Morelos lo comisionó a combatir en los estados del sur de México, a donde se dirigió llevando consigo sólo un asistente.

A comienzos de 1816, con la muerte de José María Morelos, la mayoría de los jefes insurgentes se retiran de la lucha y esta declina. A pesar de ello, Guerrero continua su lucha en los estados del sur de México en el periodo llamado de Resistencia.

Fue derrotado en la Batalla de Cañada de Los Naranjos, aunque luego venció a Zavala y Reguera en Azoyú. El 30 de septiembre de 1818 logró la victoria en la Batalla de Cerro de Barrabás ante las fuerzas realistas que eran comandadas por José Gabriel de Armijo y el 5 de diciembre de 1819 logró escapar de las fuerzas realistas después de ser derrotado en la Batalla de Agua Zarca. Estando la lucha insurgente en decadencia, Juan Ruiz de Apodaca decide ofrecer el indulto para aquellos que dejaran la lucha, siendo muchos los jefes independentistas que comenzaron a rendirse.

Su padre, Pedro Guerrero, que se había vuelto partidario del realismo español, fue enviado por el Virrey Apodaca para intentar convencerlo de que depusiera las armas y aceptara el indulto. Nada hizo cambiar las ideas del general insurgente, ni siquiera los ruegos de su padre, de rodillas y con lágrimas en los ojos, a los que Guerrero repuso: "Señores, éste es mi padre, ha venido a ofrecerme el perdón de los españoles y un trabajo como general español. Yo siempre lo he respetado, pero la patria es primero".

Guerrero, a pesar de contar con muy pocas tropas, continuó manteniendo su foco de insurrección junto a Pedro Ascencio en la zona montañosa del estado que hoy lleva su nombre, Guerrero. Después de haber sido atacado por el ejército realista al mando de Agustín de Iturbide, que en varios encuentros no pudo derrotarlo,[cita requerida] Iturbide le propuso declarar conjuntamente la separación de España. Guerrero acepta y su acuerdo se sella con el llamado abrazo de Acatempan el 10 de febrero de 1821. Para el 24 de febrero se promulga el Plan de Iguala con el cual se unen los ejércitos (insurgente y realista) formando así el ejército de las tres garantías o Ejército Trigarante.

Finalmente, el 27 de septiembre de 1821, el Ejército Trigarante entra a la Ciudad de México desde diferentes rumbos, formando una columna al frente de la cual iba Agustín de Iturbide, terminando así la guerra de Independencia de México.

Iturbide accedió al trono como Emperador y Guerrero fue nombrado Gran Cruz de la Orden de Guadalupe y general del Ejército Imperial. Aunque Guerrero reconoció a Iturbide en un principio como emperador de México, pronto lo desconoció.

Después de huir de la ciudad de México en compañía de Nicolás Bravo, se unió al Plan de Veracruz promulgado por Antonio López de Santa Anna, en favor del régimen republicano, a través de la promulgación del Plan de Chilapa.

A la caída del emperador Agustín I, Vicente fue elegido miembro suplente del Supremo Poder Ejecutivo del 1 de abril al 10 de octubre de 1824, cuando el Gral. Guadalupe Victoria asumió el cargo de primer presidente de México.

Tras la caída del Primer Imperio, Guerrero participó en la vida política a través de las logias masónicas del rito de York. Aunque fue encargado de combatir la rebelión de Vicente Gómez en 1824, que pretendía expulsar a los españoles, poco después el mismo Guerrero simpatizó con esa idea.

Cuando Nicolás Bravo, se alzó en armas en contra del gobierno de Guadalupe Victoria, en 1828, Guerrero fue enviado a combatirlo, y lo derrotó en Tulancingo. Con el apoyo de Lorenzo de Zavala, de Joel Roberts Poinsett y de otros destacados yorkinos, se postuló a la presidencia de la república en sustitución de Guadalupe Victoria.

Guerrero era muy popular, pero según la Constitución de 1824, eran las legislaturas estatales las que designarían al presidente, no el voto popular. Los congresos estatales eligieron al general Manuel Gómez Pedraza, quien también era yorkino, pero más identificado con los moderados y los defensores de los derechos de los estados. Los yorkinos radicales promovieron varias protestas en contra de Gómez Pedraza. Antonio López de Santa Anna se rebeló en Perote, mientras Lorenzo de Zavala encabezó un motín en la ciudad de México, que condujo a la renuncia de Pedraza. El Congreso designó presidente a Guerrero, quien tomó posesión el 1 de abril de 1829.

La presidencia de Guerrero duró unos cuantos meses. Enfrentó una enorme oposición debido a su origen ilegítimo. Los estados de la república no estuvieron de acuerdo con las políticas fiscales que pretendió establecer el secretario de Hacienda Zavala. Algunos yorkinos, como José María Bocanegra se opusieron a la influencia de Poinsett, quien finalmente fue expulsado del país. En septiembre, la armada española intentó reconquistar México, al mando del brigadier Isidro Barradas, quien fue derrotado en Tampico por los generales Antonio López de Santa Anna y Manuel de Mier y Terán.

El 15 de septiembre de 1829, siendo aún presidente, Vicente Guerrero expidió el decreto de Abolición de la esclavitud, el cual había sido promulgado por Miguel Hidalgo en Guadalajara el 6 de diciembre de 1810.

Mediante este acto protocolario se oficializó la postura de la república mexicana.

1.Queda abolida la esclavitud en la República

2.Son por consiguiente libres los que hasta hoy se hubieren considerado como esclavos

3.Cuando las circunstancias del erario lo permitan, se indemnizará a los propietarios de esclavos, en los términos que dispusieran las leyes.

Sin embargo esta postura oficial fue adversa a los intereses de los numerosos colonos de origen estadounidense que poblaban el estado de Texas. Años más tarde el decreto fue una de las razones que dieron lugar a la Independencia de Texas, aunadas al Destino Manifiesto y a la Doctrina Monroe que por medio de intrigas promovieron los embajadores plenipotenciarios Joel R. Poinsett y Anthony Butler.[1]

Para enfrentar la crisis económica, el intento de reconquista española y la división política, Guerrero obtuvo poderes extraordinarios del Congreso. Muy pronto fue acusado de violar la Constitución y actuar de manera ilegal. El vicepresidente Anastasio Bustamante, también yorkino, encabezó en diciembre de 1829 una rebelión en contra del presidente.

Guerrero dejó su puesto de presidente el 16 de diciembre de 1829 ya que el congreso lo declaró imposibilitado para gobernar. Es entonces cuando decidió dirigirse al sur, donde había combatido durante sus años de lucha independentista, creándose una nueva guerra civil.[cita requerida].

Finalmente el 15 de enero de 1831 en la playa Tlacopanocha, en Acapulco, recibió la invitación a almorzar con el capitán del bergantín El Colombo, Francisco Picaluga, y fue apresado sorpresivamente, traicionado por 50.000 pesos que había ofrecido Anastasio Bustamante. De ahí lo llevaron al puerto de Huatulco, Oaxaca y fue entregado a los capitanes Miguel González y José María Yañez,[cita requerida] capitán del batallón activo de Jamiltepec quien fue fiscal en el consejo de guerra[cita requerida] en la playa que hoy se denomina La Entrega.

Fue condenado a pena de muerte y fusilado el 14 de febrero de 1831 en Cuilápam, Oaxaca.

Sus restos reposaron en la Columna de la Independencia en la Ciudad de México hasta el 30 de mayo de 2010, fecha en que fueron trasladados al Museo Nacional de Historia para su conservación, análisis y autenticación.

Referencias: 1. Op. cit. GARCÍA CANTÚ, p.31

Fuente: ÁVILA, Alfredo (2008) La presidencia de Vicente Guerrero, en Will Fowler, comp., Gobernantes mexicanos, México, Fondo de Cultura Económica, t. I, p. 27-49. ISBN 978-968-16-8369-6.; GARCÍA CANTÚ, Gastón (1996) Las invasiones norteamericanas en México, México, ed.Fondo de Cultura Económica, ISBN 968-16-5083-2.; HUERTA-NAVA, Raquel (2007) El Guerrero del Alba. La vida de Vicente Guerrero, México, Random House Mondadori, ISBN: 978-970-780-929-1. Creative Commons.

 
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