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ADOLFO DE LA HUERTA

FELIPE ADOLFO DE LA HUERTA MARCOR (1881-1955)

Nació el 26 de mayo de 1881 en Guaymas, Sonora; siendo hijo del Sr. Torcuato de la Huerta Armenta y de la Sra. Carmen Marcor Basozábal.

Estudió contabilidad y música. Contador de la Agencia del Banco Nacional de México y gerente de la Tenería San Germán. Desde 1908 estuvo en contacto con Miguel Alemán, Pino Suárez, Carvajal y otros que más tarde se levantaron en armas.

Antes del triunfo de la Revolución participó en la agitación política y en la inconformidad con respecto al régimen porfiriano, tanto en el campo como en el periodismo.

En 1906, formó parte del Partido Liberal Mexicano, en 1909 se unió al Club Antirreeleccionista de su localidad donde quedaría como secretario de ese grupo en Guaymas y apoyó a Francisco I. Madero en la lucha contra el presidente Díaz.

A la caída de Porfirio Díaz fue elegido como diputado local y colaboró en la pacificación de los yaquis. Durante la Decena Trágica formó parte del grupo que acompañó a Madero del Castillo de Chapultepec al Palacio Nacional.

En octubre de 1913, el jefe del Ejército Constitucionalista le nombró oficial mayor de la Secretaría de Gobernación; encargado del despacho en 1915, hasta abril de 1916, cuando se le nombró gobernador provisional de Sonora: exigió manifestaciones de bienes a los empleados, se estableció la Cámara Obrera; se restituyeron los ejidos de Álamos; se restableció el Supremo Tribunal de Justicia; y promulgó la Constitución Federal de Querétaro, de 1917.

Entregó el poder el 30 de junio de ese año. Volvió a fungir como Oficial Mayor de Gobernación; fue senador por Sonora y luego se le nombró cónsul general de México en Nueva York. Dejó el cargo para figurar como candidato a gobernador constitucional de Sonora. Ocupó el puesto el 1 de septiembre de 1919.

En 1920, distanciado de Carranza, apoyó el Plan de Agua Prieta. Al caer Carranza se le nombró presidente provisional a partir del 1 de junio; durante su gobierno, se abolió la pena de muerte y consolidó la paz. Los zapatistas reconocieron su gobierno y obtuvo la rendición de Francisco Villa, a quien se le otorgó la hacienda del Canutillo. Don Adolfo le entregó el poder a Don Álvaro Obregón el 30 de noviembre de 1920, de manera tranquila.

Durante el mandato de Don Álvaro, fue ministro de Hacienda y Crédito Público. Reorganizó las finanzas nacionales, negoció la deuda externa y firmó el tratado De la Huerta – Lamont, mediante el cual se redujo la responsabilidad monetaria del país contraída durante la Revolución Mexicana.

Un año antes de concluir el mandato de Obregón, en 1923, Adolfo de la Huerta lanzó su candidatura para la Presidencia de la República; por ello, se levantó en armas para lograrlo. Como no tuvo mucho apoyo, la rebelión fracasó en junio de 1924; y Don Adolfo tuvo que salir al exilio en los Estados Unidos.

Allá en el exilio, Don Adolfo y su esposa Doña Clara Oriol, pasaron penurias económicas muy fuertes. Por esa razón, el matrimonio de la Huerta, abrió una escuela de canto cercana a Hollywood, California. A esa academia de canto acudieron famosos cantantes y quedaron maravillados de los resultados. Adquirió fama y renombre, y su situación económica mejoró mucho, lo cual permitió a Don Adolfo darle a su familia una vida digna.

Tras haber estado 11 años en el exilio, en 1935, Don Adolfo y su familia volvieron a pisar tierras mexicanas durante el sexenio del Gral. Lázaro Cárdenas.

Ocupó la Dirección de Pensiones en los sexenios del Gral. Manuel Ávila Camacho y del Lic. Miguel Alemán Valdés y fue Visitador General de Consulados durante el mandato de Don Adolfo Ruiz Cortines.

Don Adolfo de la Huerta muere el 9 de julio de 1955, en la ciudad de México, capital del país.

Fuente: Wikipedia. Autobiografía de la Revolución Mexicana, Emilio Portes Gil, Instituto Mexicano de Cultura, México, 1964. Creative Commons.

 
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