PORFIRIO DÍAZ Y LA CAMPAÑA DEL EJÉRCITO DE ORIENTE. 1862-1867

 

 

 

El primero de enero de 1861 el presidente Juárez entra a la ciudad de México luego de tres años en los que el país vivió la Guerra de Reforma. El enfrentamiento había llevado a México a una situación desastrosa y desgastante que para ese mismo año dejaba al país en una mala situación económica.

 

Juárez, que había accedido a la presidencia interina en 1857 luego de la renuncia del presidente Comonfort, había prolongado su periodo presidencial en noviembre de 1860 mediante facultades extraordinarias. Así, luego de entrar a la ciudad de México, su primer acto de gobierno será ratificar las leyes de Reforma expedidas en Veracruz en julio y tratar de reorganizar nuevamente al país.

 

La Guerra había endeudado al país con Inglaterra Francia y España y estos países, afectados en sus intereses acordaron reunirse en Londres y firmar el “acuerdo de Londres” el 31 de octubre de 1861 en donde las tres naciones comandarían un contingente militar hasta las costas de México demandando el pago de la deuda, el respeto a las garantías e intereses de los extranjeros de aquellas naciones radicados en México o de lo contrario habría una intervención armada.

 

La expedición en sí escondía diversos intereses. Inglaterra buscaba derrocar el gobierno de Juárez para instaurar un protectorado dependiente de las monarquías católicas europeas, para de esta forma tener un aliado en contra de los divididos Estados Unidos que transitaban por una épica guerra civil. España buscaba que Juárez reconociera el tratado de Mont-Almonte que los conservadores habían firmado en la guerra de Reforma y Francia simplemente buscaba satisfacer sus proyectos expansionistas; instalar una colonia francesa en México y posteriormente formar una alianza con los Estados Unidos del Sur. Napoleón III soñaba quizá con recuperar o restablecer lo que en algún momento fue la Luisiana francesa (o la Nueva Francia).

 

De vuelta a la expedición tripartita, a mediados de diciembre de 1861, las tropas españolas que habían zarpado de la Habana ya estaban en México y las tropas inglesas y francesa llegaron desde el 6 hasta el 8 de enero de 1862. Los representantes de la comisión diplomática eran Wyke por Inglaterra; de Saligny por Francia y Prim por España.

 

Luego del desembarco el presidente Juárez ordenó abandonar el puerto y no proveer alimento a las tropas. Posteriormente la comisión extranjera mando una declaración al gobierno de Juárez quien respondió que accedería a las negociaciones e incluso permitiría establecerse a las naciones en Orizaba, Córdoba y Tehuacán.

 

Después de las negociaciones Inglaterra y España parecían complacidas con el reconocimiento de la deuda y los puntos estipulados en el tratado de la Soledad del 19 de febrero (gestionado por Manuel Doblado); sin embargo, el plan francés era otro. La nación francesa decidió que el trato propuesto no era suficiente y que Francia obligaría al gobierno democrático de Juárez a restituir los valores perdidos por Francia y además ayudaría a los mexicanos a escoger un sistema de gobierno más conveniente para ellos; el sistema monárquico que los conservadores habían propuesto en la Guerra de Reforma y además Napoleón III impondría a Maximiliano de Habsburgo como emperador.

 

El 5 de marzo[1] Carlos Larille [conde de Lorencez] llegaba a México con órdenes de Napoleón III de emprender inmediatamente la intervención armada para derrotar al gobierno de Juárez. Traía de refuerzo 4,000 soldados que se incorporaron a los 3,000 soldados iniciales.

 

España e Inglaterra, previendo un conflicto internacional, se apresuraron a retirarse y dejar a Francia perseguir sus intereses por su cuenta. Francia se preparó para la invasión. El 16 de abril declara la guerra a México y al día siguiente llaman a todos los mexicanos a unirse a su causa y designan a Almonte como el jefe interino de la nación mexicana. El 19 de abril inician de facto los enfrentamientos entre el ejército mexicano y el ejército francés.

 

El 28 de abril Zaragoza manda un contingente de soldados a las cumbres de Acultzingo. Los franceses que tenían su base en Orizaba se disponían a atacar Puebla. La estrategia del general mexicano era sorprender al enemigo mediante un ataque sorpresivo sin hacerle frente del todo mientras repartía un cuerpo de resistencia en Puebla y otro de reserva en la ciudad de México. Estas eran las medidas tomadas por el ejército de Oriente. En los ataques de Acultzingo participó la brigada de Porfirio Díaz; causando grandes bajas al ejército francés y replegándose hacia Atlixco. Los franceses avanzaban hacia la ciudad de Puebla y el enfrentamiento directo era inevitable.

 

Primera campaña francesa

La batalla del 5 de mayo y la ocupación de Orizaba [1862.]

 

El ejército español había desembarcado en México con 6,200 soldados de infantería y caballería; el ejército francés con 3000 francotiradores e infantes de marina y el ejército inglés con 800 soldados. Con la declaratoria de guerra del 16 de abril Francia ya contaba con refuerzos militares y Lorencez relevaba del mando al almirante Jurien de la Graviere. Los refuerzos le daban a Francia un cuerpo militar de 6,500 soldados; teniendo en cuenta que de enero a mayo Francia había perdido 500 de los 3,000 soldados que conformaban la expedición inicial debido a la fiebre amarilla que azotaba a Veracruz.

 

El ejército mexicano oficialmente y según cifras de Sebastián Lerdo de Tejada[2] (Ministro de Relaciones Exteriores) estaba constituido por 26,345 soldados de los cuales solamente 12,000 poseían instrucción militar.

 

Había mosquetones de 1829 (Reconquista de España en México) y aún de 1817. Pero en si el armamento era escaso. En palabras del propio ministro Matías Romero había solo un fusil por cada tres soldados del ejército mexicano en 1862.

 

El presidente Juárez, al enterarse del acuerdo tomado en Londres decide convocar a todos los estados de la Federación para enviar todos los contingentes de tropas disponibles para preparar la defensa de la nación, así mismo ordenó la creación del Ejército de Oriente, al mando del Gral. José López Uraga; con tres divisiones de infantería. La 1ª. División de Infantería estaría apostada en Jalapa al mando del gran. Ignacio de la Llave [entonces gobernador de Veracruz], para bloquear la ruta Veracruz-Jalapa-Perote hasta la cd. De México; la 2ª División de Infantería al mando del gral. Ignacio Zaragoza se situaría en la región de la Soledad-Chiquihuite con el objetivo de cortar un avance por la ruta Veracruz-Orizaba Puebla. Y la 3ª División de Infantería al mando del Gral. Ignacio Mejía se situaría en cumbres de Acultzingo como cuerpo de reserva a fin de auxiliar a cualquiera de las dos divisiones anteriores. Por otro lado Juárez emite la ley del 25 de enero de 1862, en la cual se condena a muerte a todo aquel que preste ayuda a la intervención extranjera y se oponga al gobierno de la República.

 

El ejército de Oriente disponía de 11,500 elementos con poca instrucción militar y con escaso armamento pero con una identidad nacionalista heredada de la reciente Guerra de Reforma. En estos momentos Ignacio Zaragoza estaba al mando del ejército luego de que el Gral. López Uraga pidiera su relevo en el transcurso del desembarco de los refuerzos franceses el 21 de enero.

 

Entre tanto los franceses contaban con 6,500 hombres y luego de la declaratoria de guerra del 16 de abril[3] ocuparon la ciudad de Orizaba el 20 de abril. La brigada de Porfirio Díaz se encontraba en las inmediaciones de Orizaba y un día antes el 19, luego de la protesta de Zaragoza de la presencia de 600 soldados franceses presuntamente recuperados en el hospital de esa misma ciudad, un cuerpo de soldados franceses se enfrentaba por primera vez con un cuerpo mexicano. El enfrentamiento se dio a las 16 hrs del día 19 entre un cuerpo de 46 soldados al mando del Tte. Coronel Félix Díaz [hermano de Porfirio]; capturado en el combate y quien después se daría a la fuga. Posterior a ese enfrentamiento el ejército de Oriente decide sorprender al ejército francés en su avance de Orizaba hacia Puebla; por lo que decide atacarle en las cumbres de Acultzingo el 28 de abril. En ese ataque participaron dos brigadas; una al mando del Gral. Arteaga y la otra al mando del gral Díaz. El objetivo de ese ataque según Zaragoza era ganar tiempo en espera de la Guardia Nacional de Guanajuato, que reforzaría al ejército de Oriente con 3,000 hombres entre el 5-10 de mayo; aprovechar las defensas naturales de la región y desgastar al enemigo. Ese mismo día Lorencez escribe a Napoleón III su famosa carta en la que garantizaba la caída de México con sus 6,000 soldados.

 

Zaragoza meditaba. Con Orizaba ocupada y los conservadores al mando de Márquez en Atlixco, la estrategia de defensa se llevaría a cabo en la ciudad de Puebla.

 

El 4 de mayo, las tropas francesas se encontraban en Amozoc. Lorencez ordenó tomar el fuerte de Guadalupe aún a pesar de la negativa de los conservadores quienes proponían organizar un plan más elaborado debido a las facultades militares de los liberales que ellos mismos habían enfrentado en la Guerra de Reforma.

 

La mañana del 5 de mayo 6,000 soldados franceses se enfrentaban a 4,800 soldados mexicanos. Los franceses se acercaron al fuerte de Guadalupe y a medio día se inició el combate. México contaba con la División Negrete [1,200 hombres], Las brigadas Berriozábal, Díaz y Lamadrid [3,100 hombres] y la brigada de caballería del Gral. Álvarez [500 hombres].

 

Los dos batallones franceses situados en la hacienda de Rementería flanquearon los lados derecho e izquierdo de la infantería mexicana. La artillería mexicana desde el fuerte de Guadalupe era mucho más efectiva que la francesa, apostada a 2,200 mts. de las fuerzas mexicanas. Zaragoza, al ver en peligro la parte norte del fuerte, reforzó su posición con un regimiento y dos escuadrones de la brigada Álvarez. A las 12:45 p.m., luego de tres cuartos de hora de fuego artillero las tropas francesas cambiaron de posición hacia la hacienda de Oropeza; en donde continuaron hasta las 14:00hrs.

 

A esa altura ya se habían disparado 1,000 granadas; lo que representaba la mitad del armamento francés por lo que Lorencez ordena avanzar a dos columnas; una atacando por el norte del fuerte y otra por el sur y el este. La primera columna fue detenida por los batallones de la brigada Berriozábal y la división Negrete; y perseguida por los jinetes del gral. Álvarez. La segunda columna fue detenida por elementos de la brigada Berriozábal, por el Batallón Reforma de la Brigada Lamadrid y por el Batallón de Zapadores.

 

Lorencez no pudo seguir atacando luego del rechazo y argumento en su reporte no poder continuar con la batalla debido a una tormenta tropical que provocó que el terreno se pusiera lodoso y resbaloso.

 

Alrededor de las 15.30 hrs. El ejército francés se retira y Porfirio Díaz se lanza a la persecución de una columna francesa en la llanura noreste de Puebla que salía por el camino a Veracruz. La persecución se interrumpió debido a la orden de Zaragoza de no arriesgar la victoria que ya se había obtenido. Posteriormente; mientras caía el atardecer las tropas francesas se retiraban hacia la hacienda de los Álamos. El saldo para México fue de 83 muertos (4 oficiales) y 232 heridos (17 oficiales); mientras que para Francia fue de 117 muertos (17 oficiales) y 305 heridos o dispersos (20 oficiales).

 

La victoria mexicana representó algo épico. El ejército mexicano celebró el triunfó y Juárez consideró la batalla como un acto heroico del pueblo mexicano y un motivo de unión para festejar esta victoria.

 

Luego de la derrota, los franceses permanecieron en Veracruz. De vuelta en Francia; la noticia de la derrota francesa en México dejó en mal el proyecto de intervención construido por Napoleón III; de ahí que planeara una segunda campaña esta vez con el voto de la legislación francesa que aprobó 15 millones de francos para la expedición mexicana. Élie Frederic Forey relevaba del mando a Lorencez además de recaer en él los poderes políticos y diplomáticos de la expedición [ya no los conservadores] y 30 000 hombres fueron enviados a México. Forey llegó a Veracruz el 22 de septiembre y la segunda campaña militar francesa planeaba atacar Puebla una vez más.

 

Segunda campaña francesa.

Del sitio de Puebla [junio de 1863] a la toma de Chihuahua [agosto 1865]

 

El 8 de septiembre de 1862 el Gral. Ignacio Zaragoza falleció luego de contraer fiebre tifoidea. Jesús González Ortega es elegido ahora jefe del ejército de Oriente. El 20 de octubre, el Congreso emite un manifiesto en el que llama al pueblo mexicano a la unificación para hacerle frente nuevamente a la invasión extranjera. El 27 de octubre sale Forey de Veracruz y se detiene un momento en el poblado de Puente Nacional, continuando su marcha el 3 de noviembre y ocupando Jalapa sin resistencia el 7 de noviembre.

 

Posteriormente Forey ordenó que Francia ocupara con sus buques Tampico. El 17 de noviembre partió la expedición con 10 buques; el 22 llegaron y el 23 se ocupó el puerto. El mismo día 22 se había dado un enfrentamiento entre 200 soldados franceses adentrándose en canoas y fallando contra la resistencia. El día 28 de noviembre hubo otro enfrentamiento al norte de la ciudad. Finalmente se decidió desocupar el puerto ese mismo día. El 1º de diciembre Forey decidió avanzar ordenando dos columnas. La primera se situó en Sn Agustín del Palmar y la segunda en Sn Andrés Chalchicomula. Las fuerzas conservadoras de Márquez fueron apostadas en Jalapa hacia el 7 de diciembre. El 19 de diciembre, el gral. Bazaine ocupó la fortificación de Perote.

 

Entre tanto el gobierno mexicano dispuso la creación del Ejército del Centro, bajo las órdenes de Ignacio Comonfort [regresado del exilio] y el Ejército de Reserva con Manuel Doblado al mando.

 

El primero de enero de 1863 ya habían llegado todas las tropas expedicionarias a Francia. El ejército francés contaba con 28,100 soldados, 5,000 piezas de artillería, 5,845 caballos y 549 mulas[4]. Posteriormente resuelta la desocupación de Tampico para el 2 de enero los franceses regresaron para Veracruz. La ciudad fue evacuada el día 13 con un incidente que retrasó una escuadra hasta el día 22.

 

Con el propósito de levantar los ánimos en el ejército mexicano; el presidente Juárez visitó Puebla el 28 de febrero. Regresó el 4 de marzo a la capital.

 

Los franceses avanzan hacia Puebla y el día 16 de marzo inicia el combate. El día 17, Comonfort y su Ejército del Centro [10,000 hombres] se posicionan en las lomas de Uranga para contener al ejército francés en la zona de los fuertes mientras que González Ortega se posicionaba en la ciudad con alrededor de 15-20,000 hombres. En la batalla se encontraban los generales Porfirio Díaz, Felipe Berriozábal, Miguel Negrete, Mariano Escobedo, Ignacio Mejía, Ignacio de la Llave, Ignacio Alatorre; Lamadrid, Florencio Antillon, Ghillardi, Gaspar Sánchez Ochoa y Miguel Auza González de Mendoza. Durante los dos meses que duró el sitio la ciudad fue constantemente bombardeada y muchas construcciones quedaron destruidas. Finalmente el 17 de mayo González Ortega, el ver que no había más armas y víveres para continuar la batalla, decidió rendir la plaza. La victoria francesa fue definitiva y muchos soldados mexicanos quedaron en calidad de prisioneros. Porfirio Díaz que había quedado entre ellos se fugó el 21 de mayo junto con el gral. Berriozábal; primero llegaron a Tlaxcala, para posteriormente dirigirse a Apam y llegar a la ciudad de México alrededor del 23 de mayo.

 

Díaz se entrevista con Juárez y este le ofrece convenir dos cargos entre él y Berriozábal: Secretario de Guerra o General en Jefe del Ejército. Díaz rechaza ambos cargos argumentando que otros militares de más experiencia podían ocupar el cargo; de ahí que simplemente conviniera con Juárez crear una división la cual la armaría a su gusto y sería encargado de cubrir la salida del gobierno hacia Querétaro.

 

El 31 de mayo el presidente Juárez salió de la ciudad de México y estableció su gobierno en la ciudad de San Luis Potosí. A principios de junio los soldados franceses ocuparon la ciudad de México y Forey entró con el grueso de su ejército el 10 de junio. El 18 de junio designó una Junta Superior de Gobierno con 35 personas que él mismo eligió para decidir la cuestión política en México. Esta junta designó un Consejo de Regencia integrado por Almonte, el arzobispo Labastida y el Gral. Sales [quien en su pasado había sido partidario de Santa Anna]. La misma Junta convocó una Asamblea de Notables; la cual debía decidir qué modelo político deseaba México. La Asamblea declaró que ese sistema sería la monarquía del Segundo Imperio Mexicano; gobernado por Maximiliano de Habsburgo. Todos los protocolos se formalizaron con el manifiesto del 10 de julio que daba forma legal a todo lo anterior.

 

Una vez instalado el gobierno provisional se procedió a la persecución militar de los liberales. Una segunda expedición salió de la ciudad de México al mando del Gral. Bazaine; que había relevado del mando a Forey. Por cuestiones diplomáticas se creía que Forey había comprometido mucho la intervención mexicana al imponer una Asamblea y una Junta de Gobierno. Por lo que ahora el gral. Bazaine se lanzaba a combatir al gobierno itinerante de Juárez con 34,000 soldados franceses y 7,000 soldados conservadores reclutados por Márquez, Miramón y Mejía. Se enfrentaban al ejército liberal que contaba con 6 cuerpos militares que iban de 2 a 5 mil miembros cada uno dando un total de 20,000 hombres; además de las guerrillas locales.

 

Porfirio Díaz, en Querétaro había recibido formalmente el nombramiento de jefe del Ejército del Centro y permaneció en Querétaro, para posteriormente reubicarse en Acámbaro. Fue aquí donde le alcanza Comonfort que le releva del mando del Ejército del Centro. Sin embargo pocos días después Comonfort es asaltado por una caravana de bandidos en una diligencia que iba de San Miguel de Allende a Celaya. Muere el 11 de noviembre y es enterrado en el panteón de San Miguel.

 

En una reunión previa al deceso de Comonfort, Díaz había sido encomendado para que tomara un cuerpo militar y se dirigiera hacia Oaxaca tomando la ruta Querétaro, Michoacán y Guerrero estableciendo su cuartel general en Oaxaca y reorganizando lo que sería el Ejército de Oriente con jurisdicción sobre los Estados de Oaxaca, Veracruz, Chiapas, Tabasco, Yucatán y Campeche, extendiéndose más tarde y en virtud de nuevas órdenes, a los de Puebla y Tlaxcala[5].

 

A principios de octubre comienza Díaz su expedición y es informado en Pungarancho Michoacán el 14 de octubre de su ascenso a Gral. de División; con el objeto de actuar con toda libertad bajo su propio criterio luego de que estaría prácticamente incomunicado del gobierno.

 

Llegando a Taxco el 27 de octubre y al estar ocupada por tropas imperiales la tomo el día 28 con sus 2,800 hombres. También desmanteló una guarnición en Iguala y de ahí siguió su camino hasta llegar a Huajuapam dejando una guarnición.

 

Díaz llegó a Oaxaca el 1º de diciembre, y el gobernador Ramón Cajiga había pactado una tregua con los franceses. De ahí que ante Díaz renunciara a su gubernatura y Díaz se declarara gobernador del estado. Fungiría como tal hasta el 12 de febrero de 1864 fecha en que dejó en el cargo al Gral. José Ballesteros debido a que la situación militar requería de su completa atención. Los franceses querían tomar Oaxaca.

 

De vuelta al altiplano central; Francia se lanzaría a la cacería del gobierno liberal a finales de 1863 en una expedición interna. Los preparativos se dieron en octubre; y se prepararon dos columnas para la misión; la primera compuesta de dos divisiones una al mando de Castagny y la otra al mando de Márquez tomaría Toluca y Acámbaro; y la otra con la división Douay avanzaría por Querétaro, León y Lagos hasta tomar Guadalajara. La expedición salió de México el día 9 de noviembre. Douay ocupó Querétaro el 17 y espero el movimiento de Castagny que llegó a Acámbaro el día 24. Se le unió Márquez el día 27 y este último entró a Morelia sin resistencia el día 30 luego de la retirada del Gral. Berriozábal. Ocupada Morelia Bazaine; al mando de la columna de Douay, avanzó de Acámbaro a Celaya y luego a San Miguel de Allende; la cual fue tomada el 8 de diciembre y luego Silao el 12. Desde Silao se supo que Doblado se ubicaba en San Pedro Piedra Gorda por lo que Bazaine se lanzó a su persecución: de Silao a San Pedro Piedra Gorda, de aquí a León [14 de diciembre], de León a Lagos [15 de diciembre]. La necesidad de recolectar víveres retrasó la expedición todo el día 17 y el 18 se retoma el rumbo hacia Aguascalientes donde finalmente renuncia a su objetivo. Regresa la mayor parte de sus tropas a Lagos el día 20 y finalmente Bazaine regresa el 24 de diciembre.

 

El día 18 de diciembre el gral. Uraga había atacado Morelia defendida por Márquez. Luego del enfrentamiento huye y se refugia en Zamora. Douay que había avanzado a La Piedad el 20 de diciembre sale en su persecución y Uraga se repliega al sur de Jalisco llegando a Zapotlán el 2 de enero. Aquí se reúne con el Gral. Arteaga, gobernador de Jalisco debido a que Bazaine había avanzado desde su posición y había tomado Guadalajara sin resistencia el 5 de enero de 1864.

 

Mientras tanto el Gral. Mejía organizaba una expedición avanzando hacia San Luis Potosí. El día 20 de diciembre Juárez decide salir de la ciudad custodiado por la división del Gral. Negrete luego de enterarse de que los franceses ya habían tomado León, Lagos y Aguascalientes. En un momento de expectación Juárez permanece en Real de Catorce. La división de Negrete se posiciona de vuelta en San Luis Potosí el día 27 esperando ver si podía derrotar a las fuerzas de Mejía que ocupaban la ciudad pero luego del combate Negrete abandona San Luis perdiendo armamento hombres y municiones. En ese mismo momento Juárez sale para Saltillo. El fin de año dejaba a los imperialistas ocupando muchos estados del centro y occidente del territorio nacional.

 

Bazaine regresó a la ciudad de México el 4 de febrero; el Imperio tomó Zacatecas sin resistencia el 6 y las amenazas republicanas obligaron al Gral. Douay a regresar a Guadalajara y establecer su base militar el 25 de febrero.

 

Para principios de 1864 ciudades importantes estaban en poder de los imperialistas, pero en la medida en que se adentraban al norte, comenzaban a surgir a sus espaldas, en el sur varios grupos guerrilleros que defendían la república.

 

El 10 de abril de 1864 en la sala de ceremonias del castillo de Miramar, Maximiliano aceptó la corona del Imperio Mexicano. Simultáneamente se firmó el Tratado de Miramar el 11 de abril que establecía las relaciones entre Francia y México. El acuerdo había sido ideado por Napoleón III en la visita que había hecho Maximiliano a París el 12 de marzo de ese mismo año.

 

El tratado de Miramar se componía de dos partes: el texto principal [18 artículos] y 3 cláusulas suplementarias secretas. Estas últimas fueron dadas a conocer por Maximiliano a principios de 1867 cuando Francia le negó su apoyo.

 

El tratado señalaba que el ejército francés evacuaría el territorio mexicano una vez que Maximiliano hubiera organizado las tropas necesarias para sustituirlas.

 

Por otra parte el tratado imponía a México una serie de compromisos financieros completamente insostenibles. El Imperio Mexicano debía pagar a Francia 270 millones de francos en gastos realizados en la expedición mexicana hasta el día 1 de julio de 1864. Además 1,000 francos por cada soldado francés apostado en territorio mexicano [40,000] sin contar los 2’400,000 francos anuales por concepto de transportación México-Francia y; finalmente, una indemnización por todas las pérdidas sufridas por súbditos franceses, entre las cuales solo las del suizo Juan Bautista Jecker ascendían a 15 millones de pesos. Este tratado imponía a México una deuda eterna con Francia.

 

En las cláusulas secretas Francia no negaría su apoyo al Imperio Mexicano cualquiera que fuera la situación vivida en Europa. Así mismo especificaba la situación de la evacuación militar de las tropas francesas y especificaba una permanencia de 20,000 soldados en territorio mexicano para 1867 y comprometía a Maximiliano a aprobar todos los decretos emitidos por los oficiales franceses antes de su llegada a México.

 

El 14 de abril Maximiliano y Carlota salieron de Miramar con rumbo a México, arribando en mayo 28 a Veracruz. El 11 de junio hizo su entrada a la ciudad de México, donde los conservadores, y los franceses le hicieron un gran recibimiento. Para ese entonces dos terceras partes del territorio estaban ocupadas por el gobierno republicano. El gobierno de Juárez dominaba 15 de los 24 estados de la federación. El Imperio solo tenía 7 estados y 2 estaban divididos [Michoacán y Zacatecas].

 

Aún así en el transcurso de 1864-1865; los imperialistas lograron ocupar las ciudades más importantes de México. Fue la campaña militar más exitosa por parte del Imperio y estuvieron a punto de derrotar a Juárez o al menos de obligarlo a exiliarse.

 

Después de tomar la ciudad de México el 10 de junio de 1863, Bazaine continúa una campaña militar en la que toma Morelia el 30 de noviembre; Guanajuato el 8 de diciembre; Guadalajara el 5 de enero de 1864, Campeche el 22 de enero y Acapulco el 3 de junio.

 

Buscando nuevas formas de ofrecer resistencia y subsidiarse económicamente, el gobierno de Juárez redacta una carta mediante José María Iglesias [ministro de Hacienda] el 20 de enero ordenando a Vidaurri gobernador de Nvo. León y Coahuila [al mismo tiempo que a la oficina de rentas en Piedras Negras] remitir todo el dinero de las rentas aduanales del estado para el gobierno liberal, necesitado económicamente en esos momentos. Este se niega en contestación del 24 argumentando que esto acarrearía la ruina del estado. El 30 Iglesias insiste en la orden y al negarse nuevamente a la disposición el 1º de febrero decide el gobierno avanzar con el contingente del Gral. Doblado.

 

Juárez permanece en Monterrey del 11 de febrero al 14; y luego de que Vidaurri se negara a colaborar emprende su regreso a Saltillo y determina el restablecimiento del gobierno del estado de Coahuila; sitia la ciudad de Monterrey y organiza la operación militar entre las poblaciones circundantes [Galeana, Linares, Rayones, Montemorelos] simpatizantes de la república. Vidaurri al verse encerrado y sin la ayuda del Imperio huye hacia Texas exiliado y exhibido por su conservadurismo y traición a las causas republicanas. El 2 de abril Negrete entró a Monterrey con su división y Juárez estableció la sede de su gobierno en esta ciudad el 3 de abril.

 

La permanencia de Juárez en Monterrey sería corta. Luego de que la expedición militar francesa comenzara a vencer a las fuerzas republicanas en el centro, sur y la misma zona norte del territorio.

 

Durante el trascurso de 1864, ya con Maximiliano gobernando, los imperialistas tomaron Durango el 4 de julio; Monterrey el 29 de agosto; Matamoros el 21 de septiembre; Colima el 5 de noviembre y Jiquilpan, Michoacán el 22 de noviembre.

 

Una vez finalizado el año el Imperio logrará derrotar a Porfirio Díaz en el sitio de Oaxaca que iniciaría el 17 de enero de 1865 y se prologaría hasta el 8 de febrero, fecha en que Porfirio Díaz rinde la plaza y es hecho prisionero junto con el resto de su ejército. Porfirio Díaz que había sido rodeado por el mismo Bazaine incorporado al sitio el 15 de enero, decidió no ofrecer resistencia debido a la clara inferioridad numérica [Porfirio Díaz contaba con 2,800 soldados mientras que Bazaine con 10,000]. El sitio rodeaba la ciudad desde el Oeste por la salida a la ciudad de México en el poblado de Etla y se posicionaba en el Cerro Pelado Grande, el Cerro de Monte Albán, el poblado de Xoxo y cerraban el sitio la ocupación de San Felipe del Agua en la parte Norte.

 

Díaz se presenta al cuartel de Bazaine en el poblado de Montoya y rinde la ciudad la noche del 8 de febrero. Bazaine recrimina su osadía de resistirse al Imperio desde el sitio de Puebla [abril 1863] y es recluido en Etla.

 

Es trasladado a Puebla en calidad de prisionero junto con su división y es encarcelado por tres meses en el Fuerte de Loreto [marzo-abril-mayo]. Posteriormente él y otros soldados son trasladados al Convento de Santa Catarina, en donde Díaz intentará fugarse cavando un túnel en su habitación de reclusión [ubicada en el primer piso y limitando con la calle]. Luego de permanecer de 4 a 5 meses[6] en el Convento, Díaz y el resto de los prisioneros son transferidos al Colegio Carolino.

 

Pareciera ser que no permaneció mucho tiempo en el Colegio Carolino. Según las memorias del propio Díaz estuvo prisionero en Puebla del 1 º de marzo al 20 de septiembre; y si permaneció alrededor de tres meses en el Fuerte de Loreto y alrededor de cuatro en el Convento de Sta. Catarina, entonces no pasó muchos días en el Colegio Carolino. Aún así manifiesta en sus memorias que había planeado su fuga para el día 15 de septiembre [día de su cumpleaños]; pero que precisamente esa noche la ciudad se encontraba demasiado iluminada y concurrida debido a los festejos de la independencia. Por tal motivo decidió aplazar su escape para el día 20. Entonces algunos de sus compañeros prisioneros convocaron a una partida de naipes con el objeto de mantener a todos los demás prisioneros en un punto. De ahí, Díaz preparó su fuga con tres cuerdas, una daga y una casa rentada en la ciudad en donde le esperaba su sirviente. Así entonces alcanzó un cuarto sin techo y lazó una cuerda para subir a la azotea. Ya en ella tuvo que librar los peligros de la inclinación de los techos del convento y la mirada de un centinela encargado de vigilar la azotea precisamente. Entonces se dirigió a la esquina de la calle de San Roque y una calle nueva en ese entonces que se llamaba de Alatriste [los nombres de las calles corresponden a la época]. Esta calle cortaba al convento y daba a las casas recién instaladas en esta calle y terrenos; en donde descendería Díaz de la azotea del convento, se dirigiría con su sirviente y escaparía. Luego de llegar con su sirviente saldría del estado de Puebla al día siguiente con rumbo a Guerrero. Haría una visita al Gral. Juan Álvarez del 10 de octubre al 20 de noviembre, quien le proporcionaría doscientos rifles, además de unas pistolas y otros objetos de guerra que eran de su uso personal. Díaz finalmente regresaría a Oaxaca a tratar de reorganizar una vez más el ejército de Oriente. Incomunicado con el presidente Juárez desconocía la situación vivida en el norte del territorio, pero una vez que Juárez supo que Díaz había escapado de su prisión lo restableció en el mando del Ejército de Oriente el 12 de noviembre de 1865 [la comunicación entre el norte y el sur del país se daba vía la legación mexicana en Washington].

 

Para abril de 1865, Bazaine contaba con un ejército 63,800 hombres. A comienzos de 1865, las tropas del Gral. Potier derrotan a los republicanos en Michoacán y los obligaron a replegarse a Guerrero. Inmediatamente después de esto el ejército francés comandó una expedición para pacificar Guerrero, descuidando la posición adquirida en Michoacán y siendo sorprendidos por el Gral. Vicente Riva Palacio. Este último volvió a tomar Michoacán y reconstituyó el ejército del Centro, que durante varias semanas logró mantener una convocatoria de 6,000 hombres. Lo mismo sucedía en Tamaulipas que durante más de un año, a pesar de los constantes intentos de ocupación, al final los imperialistas solo pudieron asegurar Tampico y Matamoros. Lo mismo sucedía en Baja California en donde la población y las milicias seguían fieles a la república.

 

Aún así en agosto de 1865 los franceses ocuparon la ciudad de Chihuahua, que había sido hasta ese momento la sede del gobierno de Juárez. Antes de esto la toma de Monterrey [29 de agosto de 1864] y la toma de Matamoros [21 de septiembre de 1864] a manos del imperio tenían en posición bastante adversa al gobierno republicano.

 

La campaña del Ejército del Norte y De Occidente [1866]

 

En octubre de 1865 luego de la complicada guerra de intervención que llevaba ya más de tres años consumiendo al país; Maximiliano emite la ley negra o ley del 3 de octubre en la que se condenaba a muerte por fusilamiento a todo aquel que se enfrentara directamente al imperio.

 

El 13 de octubre fueron fusilados dos populares generales republicanos. Arteaga y Salazar; hechos prisioneros por una unidad del coronel Maximiliano Méndez.

 

El 11 de diciembre de 1865 entran los franceses a la ciudad de Chihuahua [quinta ciudad capital del gobierno de Juárez] y es obligado a replegarse a Paso del Norte. Posteriormente luego de un incidente en Tamaulipas entre los Estados Unidos y la población de Bagdad en manos de los imperialistas; Francia comienza a temer una provocación a los Estados Unidos; por lo que deciden retirar sus tropas de la ya ocupada Chihuahua el 31 de enero de 1866 dejando a una guarnición de 500 hombres que no duraría mucho tiempo. El 25 de marzo el jefe republicano Luis Terrazas toma la ciudad de Chihuahua y la mitad de la guarnición se adhiere a la república. Esto significó un gran respiro para el gobierno republicano que decidió iniciar una campaña militar para debilitar al imperio en los estados del norte y el occidente; al mismo tiempo en que se esperaban resultados de Díaz y de su ejército de Oriente.

 

Al finalizar el verano de 1866 todo el norte de México y gran parte de los estados del Sur estaban de nuevo en manos republicanas. De abril a junio, los liberales, liderados por los Grales. Escobedo [quien desde hacía un año había sido nombrado jefe del Ejército del Norte] y Viesca y los coroneles Treviño y Naranjo ocuparon todos los estados del norte; obligando a los imperialistas a replegarse. Mejía desocupó Matamoros el 23 de junio, los republicanos tomaron Parras el 24 y Monterrey el 28.

 

El 10 de noviembre el ejército de Occidente bajo las órdenes de Ramón Corona toma el Guayabo Jalisco y Guadalajara el 5 de enero [1864]; este sería el inicio de una serie de victorias junto con el sitio de Oaxaca por parte del Ejército de Oriente que provocaría finalmente la caída del Imperio.

 

El triunfo de la República [enero-junio 1867]

 

Luego de escapar de su prisión en Puebla y de entrevistarse con Juan Álvarez Porfirio Díaz se dirige a Oaxaca como jefe del Ejército de Oriente y decide tomar la ciudad de Tlaxiaco. Arriba a Oaxaca aproximadamente el 2 de febrero de 1866. Durante todo eso periodo Díaz se mantenía en una especie de levantamiento de guerrillas en la Mixteca oaxaqueña. El 25 de febrero todavía se encontraba en la costa de Oaxaca, permaneció en Jamiltepec hasta el 13 de abril; cuando decide tomar una posición más estratégica en Putla el día 14, ya enclavado en la mixteca oaxaqueña. En los primeros días de junio Díaz planea atacar Chiautla; pero al final el plan es cancelado y decide mejor avanzar hacia Tlaxiaco en miras de tomar la ciudad de Oaxaca. El 18 de septiembre toma Huajuapam de León. Las tropas imperiales de la ciudad de Oaxaca se alarman ante tal desplazamiento de Díaz quien para el 29 de septiembre ya se encuentra en Nochixtlán derrotando a pequeños contingentes imperiales.

 

Díaz preparaba el asalto a la ciudad de Oaxaca apostándose en Ejutla y el coronel Manuel González en la sierra de San Felipe del Agua. El Gral. Oronoz, en persecución de Díaz se posicionó en Zimatlán. Díaz se movilizó a Miahuatlán y ahí preparó la defensa de su contingente.

 

El 3 de octubre se colocó en las inmediaciones de la población esperando la carga del Gral. francés que venía a iniciar la guerra. Lugareños de Miahuatlán participaron en la batalla sin previo conocimiento de Díaz y luego de apostar tiradores en una loma y recibir la ayuda de los lugareños, los mexicanos destrozaron al contingente francés considerándole una gran victoria estratégica desde el punto de vista militar. Díaz contaba con 700 soldados mientras que el Gral. Oronoz con 1,400[7]. Para Porfirio Díaz esta sería la batalla más importante de su participación en la Intervención Francesa, ya que según él, esta batalla le abrió las puertas para tomar Oaxaca, Puebla y la ciudad de México.

 

Díaz inició el sitio de Oaxaca del 5 de octubre al 16. Ocupando poblaciones alrededor de la ciudad y con ayuda de su hermano que había ya atacado una guarnición imperial en el poblado de Tlacolula.

 

Porfirio Díaz se situó en la villa de Etla el 18 de octubre y adelantó sus fuerzas hasta el poblado de La Carbonera donde se dio el enfrentamiento con las fuerzas del Gral. Oronoz. Esta vez, 1,600 soldados mexicanos derrotaron al cuerpo de 1,300 soldados franceses. Díaz se hizo enseguida de un gran armamento y de inmediato telegrafió al presidente Juárez para informarle de la victoria ese mismo día.

 

El 20 de octubre, el ejército de Oriente regresó a sitiar Oaxaca, que sería ocupada el 31 de octubre de 1866.

 

Díaz ahora controlaba todo el sur del territorio nacional. De ahí que su siguiente plan fuera la toma de Puebla. Fue entonces que empezaron los preparativos para la batalla ahora que el Ejército de Oriente se encontraba reforzado con armamento enviado desde los Estados Unidos [Nueva York - Norfolk, Virginia - Minatitlán] por el gobierno liberal.

 

Fue entonces que se inició la movilización y Porfirio Díaz comenzó a sitiar la ciudad de Puebla del 9 al 31 de marzo de 1867. Luego de una serie de enfrentamientos finalmente Díaz toma la ciudad de Puebla el 2 de abril. Durante el sitio Díaz menciona que en esos momentos Escobedo sitia al mismo tiempo la ciudad de Querétaro. Luego de recibir un mensaje de auxilio por parte de Escobedo, Díaz envía al Gral. Juan N. Méndez para que convoque a las Fuerzas de Pachuca al mando del Gral. Martínez y a los Grales. Vicente Jiménez y Vicente Riva Palacio. Al final Juan N. Méndez llega a Querétaro con una fuerza de 6,000 hombres.

 

Luego de tomada la ciudad de Puebla, Díaz toma los fuertes de Loreto y Guadalupe en posesión del General Noriega el 4 de abril. Envía el respectivo telegrama al presidente Juárez y reflexiona. Ahora meditaba como derrotar a las fuerzas de Márquez y tomar la ciudad de México.

 

El sitio de Querétaro sería el último episodio del gobierno de Maximiliano. El 10 de enero Bazaine había recibido un telegrama en donde se le ordenaba retirar al ejército francés de México. El 5 de febrero el ejército francés abandona la ciudad de México y a mediados de marzo todo el país. Maximiliano, quien asumió el mando del ejército imperial el 17 de febrero decide trasladarse a Querétaro. El 23 y el 24 de marzo se inicia el sitio por parte de Escobedo con ayuda de los Grales. Riva Palacio y Juan Méndez. Miramón hizo varios intentos por romper el sitio; sin tener éxito alguno. Así finalmente en la madrugada del 15 de mayo los republicanos toman el convento de la Cruz y luego la plaza; quedando prisioneros Maximiliano y los generales Miramón y Mejía. Se inicia un proceso militar en contra de los tres y conforme a la ley del 25 de enero se les condena a muerte. Maximiliano, Miramón y Mejía son fusilados el 19 de junio de 1867 en el Cerro de las Campanas.

 

De vuelta a la capital; Díaz y el Ejército de Oriente se preparaban para el sitio de la ciudad de México mientras Escobedo sitiaba Querétaro. El sitio inició su primera fase del 13 al 18 de abril luego de que Díaz arribara con su ejército al sur de la ciudad a las inmediaciones de Texcoco. El 15 de mayo Mariano Escobedo tomó la ciudad de Querétaro y Díaz fue informado mediante telégrafo ese mismo día; de ahí que pidiera la rendición de la ciudad sin que Márquez accediera. El 9 de junio Márquez intenta romper el sitio para huir de la ciudad con su fuerza de 12,000 hombres pero fue derrotado y retrocedió. Para esos momentos Díaz contaba con cerca de 25,000 soldados. El 20 de junio Márquez desaparece de la ciudad de México y ordena a su lugarteniente el Gral. Tavera la rendición del ejército imperial.

 

El 21 de junio Díaz ocupa la ciudad de México y apresa a todos los oficiales imperiales. Toma el mando de la ciudad de México, designa un gobernador y telegrafía al presidente Juárez para informarle de la situación.

 

El 15 de julio recibe al presidente Juárez y rinde cuentas del Ejército de Oriente. Díaz regresa a casa, a Oaxaca, a una hacienda en la Noria en donde se retira de la vida pública mientras Juárez restablece su gobierno.

 

La república había triunfado.

Referencias: [1] Jorge Mario Magallón Ibarra; Proceso y Ejecución vs. Fernando Maximiliano de Habsburgo; Ed. Unam; México 2001.; [2] Aleksandr B. Belenki; La intervención francesa en México. 1861 – 1867; Ed. Quinto Sol; México 2001.; [3] Aleksander B. Belenki; óp.Cit.; [4] Vicente Riva Palacio et al; México a través de los siglos. Tomo V. La Reforma. escrito por José María Vigil; Ed. Cumbre; México 1972.; [5] Porfirio Díaz; Memorias.; [6] Porfirio Díaz; óp. Cit.; [7] Porfirio Díaz; óp. Cit.

 

 Fuentes: Wikipedia. Fernando Solís Sibaja. Tema de Conferencia a presentarse el próximo 5 de mayo en la Universidad Autonomía de Puebla con motivo de los festejos del 150 aniversario de la Batalla de Puebla. Aleksandr Borisovich Belenki; La intervención francesa en México. 1861 – 1867; Ed. Quinto Sol; México 2001. Francisco Bulnes; El verdadero Díaz y la revolución. & Rectificaciones y aclaraciones a las memorias del general Porfirio Díaz; Ed. Instituto Mora; México 2008. Porfirio Díaz; Memorias. Disponible en: http://www.antorcha.net/biblioteca_virtual/historia/porfirio/34.html.; Luis Garfias Magaña; La batalla del cinco de mayo; Ediciones de Buena Tinta-INEHRM; México 1992. Disponible en: http://www.bicentenario.gob.mx/Img/5mayo/5deMayo.pdf.; Paul Garner; Porfirio Díaz; Ed. Planeta; México 2004.; Jorge Mario Magallón Ibarra; Proceso y Ejecución vs. Fernando Maximiliano de Habsburgo; Ed. Unam; México 2005.; Disponible en: http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/libro.htm?l=1669.; Erika Pani; El segundo imperio; Ed. FCE; México 2004.; Vicente Riva Palacio et al; México a través de los siglos. Tomo V. La Reforma. escrito por José María Vigil; Ed. Cumbre; México 1972.; Justo Sierra; Evolución Política del Pueblo mexicano; Ed. Porrúa; México 1981; Juárez su obra y su tiempo; Ed. Porrúa; México 2004.; Fausto Zerón Medina & Enrique Krauze; Porfirio en Oaxaca; Ed. Clío; México 1993. Creative Commons.

 
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