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EL HUNDIDO, RÍO SUBTRERRÁNEO QUE COMUNICA A CHIHUAHUA Y COAHUILA

Al pie de la Sierra del Diablo, a unos cuantos kilómetros de los límites del estado de Chihuahua, un cráter de gran profundidad en el rancho El Hundido llama la atención de los exploradores, pues esconde millones de años de historia y un río subterráneo de agua dulce, cuando toda el agua de la región es salada.

Un río subterráneo al que se accesa por una cavidad de unos 50 metros de diámetro por 185 de profundidad se encuentra en este lugar, donde  forma un cenote, ubicado justo en la línea que divide al estado de Chihuahua y Coahuila, el cual lleva agua hasta Cuatro Ciénegas, Coahuila, en el vecino estado donde hay alrededor de 550 pozas pequeñas con corrientes subterráneas de agua, comentaron el propietario de El Hundido Rodolfo Martínez Reyes y el guía de turismo de Cuatro Ciénegas Ramiro López Gaona.

La comunidad más cercana a este lugar, es Escalón, donde la dificultad más grande es conseguir agua dulce, pues el agua superficial que hay es tan salada que desde hace más de cien años, alrededor de 200 familias viven de la cosecha de sal, gracias a los residuos que dejó el mar tetis hace millones de años, cuando estas tierras eran una playa.

El Hundido, ubicado en el rancho que toma su nombre de esa formación rocosa espectacular, , no es un descubrimiento reciente para el doctor Rodolfo Martínez Torres, un coahuilense que dueño de la extensión territorial, revela que siempre lo mantuvo en secreto por temor de una expropiación del Gobierno.

El padre del ahora propietario del terreno y del cenote utilizó su propiedad para recolectar candelilla, una planta utilizada en la elaboración de velas que tuvo su mayor periodo de producción en la Segunda Guerra Mundial. Después de eso, la tierra se volvió de uso ganadero, como es hasta la fecha.

Martínez Reyes, comenta que el agua de este río subterráneo es dulce, lo que hace interesante a este sitio es que se encuentra en el suelo agua salda y en el subsuelo el agua dulce.

Una características notoria del cenote, y que todos los vecinos desde kilómetros perciben, es que antes de cada lluvia, bajo la tierra truena como si se tratara de las nubes con los rayos, y unos días después, llega la lluvia, siempre tienen el aviso de la lluvia gracias al río El Hundido, coinciden los vecinos de Estación Carrillo, Los Arenales y Rancho Peñolitos.

Otro de los atractivos encontrados aquí es la gran cantidad de fósiles, algunos de ellos ya rescatados y con los que se pretendían abrir un museo en la ciudad de Jiménez, comentó Martínez Reyes, quien logró recabar toda una colección, sin embargo, tampoco se ha cumplido el sueño del museo desde hace más de dos años.

Ante la escasees de agua dulce en este lugar, productores han intentado extraer la del río subterráneo para en el riego agrícola pero sin éxito, ya que no se les ha permitido porque afectaría las pozas de Cuatro Ciénegas, comentó Ceferino García Hinojos, quien se dedica a la cosecha de sal, en Estación Carrillo.

Cuatro Cienegas en Coahuila, se ha declarado zona nacional protegida por la Comisión Nacional de Zonas Áridas Protegidas (Conaza), por lo cual no está permitido ni siquiera entrar en el agua de las pozas, e incluso, una de las más grandes denominada Las Becerras y otra llamada Las Playitas, fueron clausuradas debido a que hay varias especies en peligro de extinción, que se encontraban en riesgo ante la excesiva presencia de turistas.

Ahora la poza azul y la de las tortugas, sirven para dar explicación a las visitas, sobre las diversas corrientes de agua que hacen de este lugar, único en el mundo, algunas pozas han sido exploradas en parte, otras ni siquiera se puede bucear en ellas ante las fuertes corrientes y remolinos de agua, el primero en investigar este lugar fue Mink Minkley quien falleció en el 2001, después de dedicar 40 años de su vida a la investigación Cuatro Cienegas tanto en sus ríos subterráneos como las especies de flora y fauna.

En Chihuahua, no ha sucedido igual, y fue apenas en noviembre del 2009 cuando inició la investigación del río subterráneo El Hundido, por la asociación cultural italiana “La Venta” a fin de analizar la factibilidad de realizar difusión internacional e inversión en la conservación de este lugar.

Un grupo de investigadores determinarían cuál es el origen del río y las especies de flora y fauna que habitan en el subterráneo, sin embargo, el trabajo se quedó inconcluso y hasta ahora no se conocen los resultados, informó la dirección de turismo de la Presidencia Municipal de Jiménez.

Durante varios días estuvieron aquí el investigador italiano Tullio Bernabei, a cargo del grupo de espeleólogos italianos Chiara Pulvirenti, Alfredo Brunetti y Leonardo Colavita, apoyados por la Universidad de Bolonia que con la guía y apoyo de tres mexicanos, los cuales realizaron levantamiento de imágenes y muestras para su análisis.

Dato relevante es que hasta el año 1940, en el cenote El Hundido, se tuvo aprovechamiento de la candelilla, planta que contiene una cera con la que se fabricaban llantas para los vehículos de la segunda guerra mundial, “aquí trabajaron mis abuelos y mis padres”, comenta el propietario de estos terrenos que ahora son un agostadero para el ganado.

Justo encima del cenote, está la evidencia del aprovechamiento de la candelilla, las máquinas con las que se extraía el agua y se procesaba la candelilla que brota de manera natural en estas tierras.

Para descender el Río, se requiere de una bomba especial que funciona como un elevador, misma que al momento de la visita de El Diario, no funcionaba por falta de mantenimiento, sin embargo, en las pozas de Cuatro Cienegas, solo a investigadores se les permite entrar en el agua, a fin de obtener nueva información.

El camino para llegar al Hundido, es terrecería, montañoso y estrictamente necesario  llevar un guía, pues toda la vegetación similar propicia fácilmente perder el camino.

La zona que rodea a El Hundido, el desierto que se extiende de Escalón, Jiménez, a Cuatro Ciénegas, Coahuila, está tan descuidado que sus caminos hacen una tarea casi imposible llegar a cualquier destino por donde no exista carretera pavimentada.

En los límites de Chihuahua, el polvo es el dueño de los caminos, el desierto los hace intransitables y el descuido sólo ayuda a mantener incomunicados a vecinos de los poblados cercanos.

El tránsito de Jiménez a Escalón, primera parte del recorrido hasta El Hundido y prácticamente hasta el Vértice de Trino -la confluencia de los estados de la Zona del Silencio- se hace en unos cuantos minutos, pues son apenas 60 kilómetros que pueden recorrerse por la autopista de cuota con caseta en Zavalza o por la libre, con el inconveniente de que sólo tiene dos carriles.

Tras Escalón, se sigue al ejido Liberación, casi un pueblo fantasma donde quedan unas cuantas personas que viven de sus cosechas, en la temporada de lluvias, de melón y sandía, frutos que se dan en medio de este desierto.

El tramo Escalón-Liberación, por la brecha que conduce de Escalón a Coahuila, que en algunos mapas aparece como carretera pavimentada, es una terracería que retrasa el recorrido una hora, en medio de las constantes polvaredas.

Del ejido a El Hundido sólo hay 16 kilómetros de distancia. Esos 16 kilómetros, aunque parezca increíble, se recorren en una hora de tiempo, pues el camino, como el resto de la región, está semidestruido por la falta de mantenimiento y los efectos de las pocas lluvias que hay al año, las cuales los convierten en arroyos temporales.

Pero no sólo los caminos y la infraestructura son deficientes, sino la misma vigilancia alrededor de la Biósfera del Bolsón de Mapimí, cuya mayor parte está del lado de Chihuahua, pues los restos fósiles y vestigios de hace millones de años están expuestos al saqueo de los conocedores, muchos de los cuales llegan de los estados vecinos.

El descuido, además, ha impedido que la zona se desarrolle como sitio turístico, mientras que Coahuila y Durango no han desaprovechado la riqueza prehistórica de la que gozan junto con Chihuahua.

La dirección de turismo de Jiménez, informó que los primeros estudios de los italianos se hicieron como un  anteproyecto del que podría resultar una inversión por parte de la universidad de Bolonia Italia por tres millones de euros, para aplicarse en siete años en obras de conservación,  restauración de los fósiles de dinosaurio que fueron localizados, así como la apertura de un museo en la ciudad de Jiménez, sin embargo, al momento, el proyecto está detenido.

Fuente: Wikipedia. David Piñón Valderrama. El Heraldo de Chihuahua, 3 de marzo de 2008.; Lourdes Díaz. El Diario de Chihuahua, 18 de Octubre del 2012. Creative Commons.

 
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