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SAM DREBEN

 

CORONEL SAM DREBEN “EL JUDÍO BÉLICO” (1878 – 1925)

Nació en Poltava, Rusia el 1 de junio de 1878, hijo de padres judíos, sus padres querían que fuera Rabino, pero a Dreben no le parecía la idea pues soñaba desde pequeño en ser soldado. Cuando Dreben cumplió la mayoría de edad se encontró con que un Judío no podía entrar en el Ejército del Zar, por lo que emigró a Alemania buscando mejores oportunidades, pero estas fueron negadas, regresando así a su pueblo natal donde se dedicó al campo.

Escuchando historias del continente Americano decide tomar un barco con dirección a Londres donde trata de colocar una tienda, sin conseguir nada, por lo que emigra a Liverpool y consigue un puesto de marinero, puesto que le brindó la oportunidad de salir de Europa. Con el dinero que ahorró llegó a Nueva York en los Estados Unidos en 1889 como inmigrante de Rusia.

En 1899 la Guerra Filipino-Estadounidense estaba por comenzar por lo que decide enlistarse al Ejército y luchar en la guerra. Al término de esta, decide luchar en China durante la Rebelión de los Bóxers y al término de esta regresa a San Francisco, California, donde es enviado a vigilar el Canal de Panamá. Peleó junto al General Lee Christmas.

En algún momento durante la Revolución Mexicana, Sam Dreben estableció su residencia en El Paso, Texas, pero a menudo estaba lejos de casa, luchando en la revolución. Al principio luchó en la revuelta de Madero contra Porfirio Díaz. Más tarde participó en numerosas batallas con los generales José Inés Salazar, Emilio P. Campa y Pascual Orozco. También peleó al lado de Pancho Villa, a quien sirvió como agente de compras por un tiempo; pero cuando Villa y Carranza rompieron su alianza, Dreden permaneció leal a Venustiano Carranza.

Sin embargo no es de extrañar que siendo un mercenario por naturaleza, Dreden haya peleado por el bando del gobierno en un principio. Esta batalla dentro de la Revolución Mexicana en las que participó Sam Dreben destacando de entre las demás, tuvo lugar cerca de Parral, Chihuahua. Aun cuando el ejecito federal contaba con la participación de Dreden y el norteamericano Tracy Richardson de su lado, el General José de Jesús "Cheche" Campos al mando del ejército federal estaba peleando una guerra desorganizada.

Repentinamente, el General Francisco “Pancho” Villa y su ejército lanzaron un ataque y se desaparecieron en el desierto. Pronto regresaron y capturaron Parral, ocasionando que la mayoría de los hombres de Sam Dreden huyeran de la ciudad. Sam, con sólo una pequeña pistola se abrió paso para ayudar, tomando una ametralladora y abriendo fuego sobre los villistas, logrando detener su avanzada. Después continuo abriéndose paso a pie con solo una docena de soldados mexicanos. Con su mano sobre el gatillo de la ametralladora, él y sus hombres retroceden unos cientos de metros. Cuando el enemigo avanza de nuevo, les lanza una ráfaga. Continúo con esta táctica por un par de horas hasta que la oscuridad les permite volverse a reunir con el resto del ejército federal. Esta ha sido descrita como la más grande batalla de la revolución por un solo hombre. Dreben y Richardson, se unieron más tarde en contra de las fuerzas del gobierno siendo comisionados para formar la línea rebelde de defensa.

Otro episodio recordado más tarde por algunos de los amigos de Sam en el Paso, tuvo lugar cerca de Jiménez, donde se concentraron los Federales. Dreben y Richardson, ahora luchando contra las fuerzas del Gobierno, se encargaron de la tarea de formar la línea de rebeldes de defensa. Desde lo alto de las colinas,  observaban el avance del ejército más abajo. Homer Scott, un joven fotógrafo que había estado siguiendo las numerosas batallas en México, armado sólo con una cámara, estaba observando. Estando viendo la escena cerca de Jiménez, Scott se acercó a dos de los participantes rebeldes y les preguntó, "¿por qué no cargan con dinamita una de las máquinas de maniobras de patio y golpean en la nariz al tren entrante?"

Era una gran idea. Llevaron a la cima de la colina una de las máquinas, apresuradamente la repletaron con 800 libras de dinamita y esparcieron fulminantes sobre las cajas. Cuando los trenes enemigos estaban casi dentro del rango de tiro de rifle, Sam subido en la máquina, bloqueo el acelerador, ató el silbato y saltó de la cabina! Como un monstruo salido de una pesadilla, la rugiente máquina de la muerte bajo por la pendiente, golpeando de frente el tren del Gobierno. Estuvo tan tremenda la explosión, que se esparcieron restos por 50 metros a la redonda.

Dos veces durante la revolución, Sam salió al rescate de su amigo General J.J. Méndez, comandante militar de Ciudad Juárez. El primer rescate vino en respuesta a una revuelta contra el General Méndez por uno de sus jóvenes capitanes, Jesús Valverde, quien estaba enojado porque él había sido disciplinado severamente por el General por insubordinado.

Escabulléndose en medio de la noche de su cama en Juárez, Mendez cruzó a El Paso e inmediatamente solicitado refuerzos a la ciudad de Chihuahua y a la ciudad de México y regresó a Juárez acompañado de Dreben, que había ido a  instruir a las tropas en el uso del nuevo armamentos y equipo comprado. Pronto y expedito, Sam fue puesto al mando de la defensa de la aduana. Entonces, Mendez y él llevaron a cabo una maniobra ofensiva contra los rebeldes, logrando expulsarlos. Sam Dreben recibió un agradecimiento del gobierno mexicano por su participación en sofocar la revuelta.

Apenas había pasado tiempo para que Sam se tomara un respiro, se vino una segunda rebelión, llena de acción pero que sólo duró unas pocas horas. Otro ambicioso joven capitán de apellido Castre, con visiones de ser un segundo Pancho Villa, había decidido que era un buen momento para organizar una revuelta y había reunido un pequeño ejército en las afueras de Juárez. El General Mendez apenas pudo reunir una veintena de soldados leales y algunos pertrechos. Instintivamente una vez más Mendez, cruzo el rio y se dirigió al El Paso a consultar a su viejo amigo Sam Dreben. En ese momento, él y Dreben no pudieron regresar a Juárez, ya había empezado la revuelta y la Aduana estaba siendo atacada. Pero una vez más, prevalecieron  los lealistas.

Después de que Villa llevó a cabo su infame asalto al fuerte de Columbus, Nuevo México, la lealtad de Sam por su país adoptivo – los Estados Unidos- fue más fuerte que cualquiera de sus lealtades por México. Cuando el General John J. Pershing entró a México en la Expedición Punitiva en contra de Villa -operación que fracasó y que cabe mencionar que no se trató de un ataque de los Estados Unidos en contra del territorio mexicano, sino cuyo único objetivo era la detención de Francisco Villa-, Dreben se le unió como voluntario y sirvió con distinción en dicha expedición. Cuando Pershing se retiró al Paso, en 1917, Sam volvió a la vida civil.

Después que la lucha revolucionaria ya había acabado casi en su totalidad en México, Estados Unidos participa en 1917 en la Primera Guerra Mundial, uniéndose Sam al ejército norteamericano nuevamente con el grado de Sargento Primero.

Sam Dreben fallece el 15 de marzo de 1925 en la ciudad de El Paso, Texas.

Fuente: Wikipedia. Judíos Destacados en México. Texas Jewish Historical Society. Creative Commons.

 
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