historia.jpg

EL GENERAL SÓSTENES ROCHA PREPARA LA LUCHA CONTRA LOS SUBLEVADOS

 

 

Ciudadano Presidente de la República

Muy señor mío y amigo:

El día 28 llegué a ésta, con 260 hombres del batallón de cazadores, tres obuses de montaña bien dotados, 60 hombres del 1º de línea y 80 de cazadores de galeana; aquí se me incorporaron 100 hombres del 5º batallón de línea y dos obuses más de montaña; por consiguiente, el total de mi fuerza apenas llega a 500 hombres; con esto era suficiente para seguir inmediatamente a San Luis Potosí, porque allí, con los artilleros y piquetes de otros cuerpos que tenía Larrañaga, hubiera en el acto podido restablecer el orden, aprisionando a los perturbadores y poniéndolos a disposición del supremo gobierno; pero ¿cuál sería mi sorpresa, mi indignación y vergüenza al saber que Martínez y Larrañaga, engañando torpe y villanamente a los subalternos y tropa, lograron arrastrarlos a una vergonzosísima defección?

Suspendí mi marcha para concentrar violentamente a cuantas tropas pudiera, con excepción de las que cubren los puertos, porque supe, por Zenteno y otros dignos oficiales que se me han incorporado, que los rebeldes, de acuerdo con Aguirre y demás motineros de San Luis (Potosí), se echaron sobre todo nuestro armamento, incluso el nuevo que había para el batallón de cazadores; sobre nuestros grandes depósitos de municiones y vestuario y se apoderaron de los cañones y todo el tren perteneciente a la 3a. y 4a. brigadas de artillería, con lo cual y por medio de una espantosa leva, han puesto sobre las armas más de 3,000 hombres.

El mismo día 28, de mi llegada a este punto, dirigí al supremo gobierno, por conducto del ministerio respectivo, un telegrama en que, al participarle lo que ocurría, pedía instrucciones y que se nos reforzara con algunas tropas de otros puntos; puse una comunicación al Sr. Escandón, solicitando pusiera a mis órdenes cuantas fuerzas tuviera a la mano; dicté órdenes terminantes al 1o. de Línea, 8o. batallón y cuerpo de carabineros para que con la mayor violencia se me incorporasen, pues comprendo la gravedad de la situación y la urgencia absoluta de obrar con la mayor violencia y energía sobre los perturbadores del orden público.

Lleno de impaciencia para obrar, espero el resultado de todas estas disposiciones, aunque debiendo llegar mañana a este punto el ciudadano Gral. Escobedo, supongo que vendrá a encargarse del mando de la división. Dicho jefe encontrará ya todo preparado para operar convenientemente.

Hoy mismo y por una orden general extraordinaria de la división, de la que mando copia al ministerio de la Guerra, doy en nombre del supremo gobierno de baja en ella, por indignos de pertenecer al ejército, a los generales Martínez y Larrañaga, coronel Unda, comandantes Ontañón, Cevallos y, en fin, a todos los jefes y oficiales infieles a sus banderas y a su deber, traidores a nuestro supremo gobierno y enemigos de nuestras sagradas instituciones; yo espero que el ministerio de la Guerra tenga a bien aprobar esta disposición y los mande dar de baja en el ejército.

Al mismo tiempo para cubrir hasta donde pueda los huecos que aquellos malos oficiales dejan en el personal de la división, en obsequio del buen servicio militar, coloco a algunos jefes como Guiccione y Loaeza, que han prestado buenos servicios en la última campaña, que son leales y entendidos soldados y que estaban sueltos, sin pertenecer a cuerpo ni planta alguna.

Los jefes y oficiales de la división así como los empleados de la pagaduría que se hallan a mis órdenes, tienen el honor de mandar a usted, por mi conducto, las protestas más sinceras de adhesión y lealtad hacia él supremo gobierno, de su respeto a la ley y de su decisión absoluta para seguir consagrando sus vidas, como siempre, en defensa de nuestras caras instituciones.

Sabe usted que mucho lo aprecia y respeta su más adicto subordinado y amigo que besa su mano.

Sóstenes Rocha

En este momento acaba de llegar el Gral. Escobedo. Voy a entregarle el mando de la 3a. división. Ha aprobado cuantas disposiciones he tomado.

Fuente: Wikipedia. Benito Juárez. Documentos, Discursos y Correspondencia. Selección y notas de Jorge L. Tamayo. Edición digital coordinada por Héctor Cuauhtémoc Hernández Silva. Versión electrónica para su consulta: Aurelio López López. CD editado por la Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco. Primera edición electrónica. México, 2006. Creative Commons.

 
Joomla extensions and Joomla templates by JoomlaShine.com
Agregar a Favoritos      Ligas de Interes     Mapa del Sitio      Miembro Honorable     Fuentes/Creditos      Contacto/Buzon de Sugerencia