historia.jpg

Joomla extensions and Joomla templates by JoomlaShine.com
EN MEMORIA DE PRAXEDIS G. GUERRERO

 

En la gloriosa jornada de Janos, dio su adiós á la vida Praxedis G. Guerrero, el joven libertador.

Praxedis ha muerto y yo todavía no quiero creerlo. He acopiado datos, he tomado informaciones, he analizado esos datos, he desmenuzado á la luz de las mas severa critica esas informaciones y todo me dice que Praxedis ya no existe, que ya murió; pero contra las dedicaciones de mi razón se levanta anegado en llanto mi sentimiento que grita: no, Praxedis no ha muerte, el hermano querido vive......

Lo veo por todas partes y a todas horas; á veces creo encontrarlo trabajando en la oficina en sus sitios favoritos, y al darme cuenta de su ausencia eterna siento un nudo en la garganta. El hermano se fue, tan bueno, tan generoso.

Recuerdo sus palabras, tan altas como su pensamiento. Recuerdo sus confidencias: yo no creo que sobreviviré a esta Revolución, me decía el héroe con una frecuencia que me llenaba de angustia. Yo también creía que tendría que morir pronto: ¡era tan arrojado!

Trabajador incansable era Praxedis. Nunca oí de sus labios una queja ocasionada por la fatiga de sus pesadas labores. Siempre se le veía inclinado ante su mesa de trabajo escribiendo, escribiendo, escribiendo aquellos artículos luminosos con que se honra la literatura revolucionaria de México; artículos empapados de sinceridad, artículos bellísimos por su forma y por su fondo. A menudo me decía: que pobre es el idioma; no hay términos que traduzcan exactamente lo que se piensa; el pensamiento pierde mucho de su lozanía y de su belleza al ponerlo en papel.

Y sin embargo, aquel hombre extraordinario supo formar verdaderas obras de arte con los toscos materiales del lenguaje.

Hombre abnegado y modestísimo, nada quería para si. Varias veces le instamos á que se comprase un vestido. Nunca lo admitió. Todo para la causa, decía sonriendo. Una vez viendo que adelgazaba rápidamente, le aconseje que se alimentase mejor, pues se mantenía con un poco de legumbres no podría soportar me dijo, que yo me regalase con platillos mejores cuando millones de seres humanos no tiene en este momento un pedazo de pan que llevar á la boca.

Y todo esto lo hacia con sinceridad del apóstol, con la sencillez de un verdadero santo. Nada de fingimiento había en el. Su frente alta, luminosa, era el reflejo de todos sus pensamientos. Praxedis pertenecía a una de las familias ricas de Guanajuato. En unión de sus hermanos heredo una hacienda. Con los productos de esa hacienda pudo haber vivido en la holgazana, cómodamente pero ante todo era un libertario. ¿Con que derecho había de arrebatar a los peones el producto de su trabajo? ¿Con que derecho había de retener en sus manos la tierra que los trabajadores regaban con su sudor. Praxedis renuncio a la herencia y paso a unirse á sus hermanos los trabajadores, para ganar con sus manos un pedaso de pan para llevar á la boca sin el remordimiento de deberlo a la explotación de sus semejantes.

Era casi un niño Praxedis, cuando después de haber renunciado al lujo, á la riqueza, á las satisfacciones casi animales de la burguesía, se entrego al trabajo manual. No llegaba a las filas proletarias como un vencido en la lucha por la existencia, sino como un gladiador que se enlistaba en el proletariado para poner su esfuerzo y su gran cerebro al servicio de los oprimidos. No era un arruinado que se veía obligado á empuñar el pico y la pala para subsistir, sino el apóstol de una gran idea que renunciaba voluntariamente a los goces de la vida propagar por medio del ejemplo lo que pensaba.

Y a éste hombre magnifico le llama “El Imparcial”: bandido. Con grandes caracteres esa hoja infame, al dar cuenta de los sucesos de Janos, dice que allí encontró la muerte “el terrible bandido Guerrero.”

¿Bandido? Entonces ¿cuál es la definición de un hombre de bien? Ah, duerme en paz, hermano querido: tal vez esté yo predestinado para ser tu vengador.

Al hablar de Praxedis G. Guerrero no es posible dejar de hacer mención de aquel otro héroe que cayo atravesado por las balas de los esbirros en la gloriosa acción de Palomas en el verano de 1908. ¿Os acordáis de el? Se llamo Francisco Manrique, otro joven guanajuatense que renuncio á su herencia también para no explotar á sus semejantes.

Praxedis y Francisco, bello par de sonadores, fueron inseparables camaradas á quienes solo la muerte pudo separar; pero por breve tiempo......

En el hermoso articulo que escribió Praxedis sobre la acción de Palomas, dice refiriéndose a Francisco Manrique: “Conocí a Pancho desde niño. En la escuela nos sentábamos en la mismo banco. Después, en la adolescencia peregrinamos juntos á través de la explotación y la miseria, y mas tarde nuestros ideales y nuestro esfuerzos se reunieron en la Revolución. Fuimos hermanos como pocos hermanos pueden serlo. Nadie como yo penetro en la belleza de sus intimidades: era un joven profundamente bueno á pesar de ser el suyo un carácter bravío como mar en tempestad.”

Praxedis era el alma del movimiento libertario. Sin vacilaciones puedo decir que Praxedis era el hombre más puro, mas digno, más inteligente, más abnegado, más valiente con que contaba la causa de los desheredados y el vació que deja tal vez no se llena nunca. ¿Dónde encontrar un hombre sin ambición de ninguna clase, todo cerebro y corazón, valiente y activo como el?

El ploretariado tal vez no se da cuenta de la enorme perdida que ha sufrido. Sin hipérbole puede decirse que no es México quien ha perdido al mejor se sus hijos, sino la humanidad misma la que ha tenido esa perdida, porque Praxedis era un libertario.

Y todavía no puedo dar crédito a la terrible realidad. A cada rato me parece que va á llegar un telegrama consolador dando cuenta de que Praxedis esta vivo. La verdad brutal no puede aniquilar en el fondo de mi corazón un resto de esperanza que arde como una lámpara de aceite próxima á apagarse. Y mi torturado espíritu cree encontrar todavía en sus sitios favoritos, en la oficina, donde tanto soñamos con el bello mañana de la emancipación social el y yo, al mártir, inclinado ante su mesa de labores, escribiendo, escribiendo, escribiendo.

RICARDO FLOREZ MAGON.

Fuente: Ricardo Flores Magón. Periódico Regeneración No. 123, Sábado 11 de Enero de 1913. Pág. 2. Creative Commons.

 
Joomla extensions and Joomla templates by JoomlaShine.com
Agregar a Favoritos      Ligas de Interes     Mapa del Sitio      Miembro Honorable     Fuentes/Creditos      Contacto/Buzon de Sugerencia