camino.jpg

EL CORREO PRESIDIAL*


La increíble hazaña de Álvar Núñez Cabeza de Vaca y sus acompañantes que en 1527 atravesaron de Texas a Sinaloa, marca la ruta de los primeros senderos españoles en la Provincia de la Nueva Vizcaya. Posteriormente y tomando como base los antiguos caminos indígenas, se abrió paso hacia el Nuevo México en 1540 Francisco Vázquez de Coronado, quien llegara hasta el actual estado de Kansas en compañía de unas de mil quinientas personas y un mil seiscientas bestias. En 1581, Francisco Sánchez Chamuscado utiliza la misma ruta para llegar al Río Grande (Bravo). En 1582, Antonio de Espejo con información de la ruta de Coronado vuelve sobre ella sin mayor éxito y Juan de Oñate en 1598, partiendo de Santa Bárbara, se puede decir que establece la primera parte del Camino Real con destino a Santa Fe.

Los aguajes, montes, lagunas y arroyos fueron hábilmente señalados en los mapas y las crónicas coloniales que entonces se elaboraron, sirviendo de guía a las carretas y carretones que después marcaron los caminos de la Nueva Vizcaya. Dadas las enormes distancias de estos nuevos caminos, se generó la necesidad de estancias para remudas, lo que a su vez llevó a la creación de pueblos y de misiones y posteriormente a la edificación de Presidios militares para la protección de los nuevos asentamientos.

La ruta del Camino Real...

El Camino Real que se dirigía al Septentrión Novohispano, corría desde la ciudad de México hacia el Norte atravesando el Bajío y posteriormente seguía a Zacatecas, Fresnillo, Sombrerete y Nombre de Dios, para entrar a la Provincia de la Nueva Vizcaya y llegar a Durango. De ahí en adelante surgían tres ramales de caminos secundarios.

Uno de ellos, continuaba a Canatlán, posteriormente a Santiago Papasquiaro, Tepehuanes, Guanaceví y Santa Bárbara, para llegar a Parral. Otro ramal iba directo a San Juan del Río, a los Reales de Indé y Santa María del Oro, para de ahí seguir a Parral. El tercero, iba por fuera de las minas de Aviño, pasaba a Cuencamé y a Cinco Señores, uniéndose a la anterior ruta en el sur de Indé y, unidos en diferentes puntos, los tres caminos proseguían hacia el norte para llegar a la Villa de San Felipe el Real de Chihuahua.

El camino pasaba a los lados de los Presidios de Güejuquilla (Jiménez) y Paso del Norte (Juárez), atravesaba el pueblo del mismo nombre para dirigirse luego a la capital de la Provincia del Nuevo México, la Villa de Santa Fe y a su vecino Presidio(1). No hubo hasta el Siglo XVIII ningún Camino Real que uniera la Provincia de Santa Bárbara con la Junta de los Ríos (hoy Ojinaga), a pesar del tránsito constante de hombres y mercancías a lo largo del Conchos. Tal vez porque dicha región fue la más densamente poblada por aborígenes dedicados a la agricultura, la caza y la recolección, siendo por ello una zona relativamente pacífica que no merecía tanto la atención militar como las zonas situadas más al Septentrión, que hacían frontera con tribus más belicosas.

Caminos y presidios....

El Camino Real que comunicaba a Parral con Sonora, pasaba por “Cosiguriachi”(2), Tomochi, Tutuaca y Saguaripa, hasta alcanzar el Real de San Juan Bautista. Esta ruta la estableció oficialmente en 1641 el capitán Pedro de Perea y el Padre Jerónimo Ramírez. Diez años después se abrió un nuevo camino que atravesaba la Sierra por el puerto de Carretas, uniendo Namiquipa y Casas Grandes.

El transporte de mercancías era en su momento, la principal actividad, de ahí la necesidad del cuidado que la Corona debía proporcionar a los viajeros y comerciantes. Razón de más para el establecimiento y la organización de las avanzadas constituidas por los Presidios, los que con sus respectivas dotaciones de soldados, establecieron las líneas de protección que conforme a la estrategia militar, fueron erigidos primeramente en 1590 en el tramo comprendido de México a Zacatecas, entonces la frontera norte de la Nueva España. En el transcurso del siglo XVII y principios del XVIII, se establecieron y construyeron casi todos los presidios, con excepción del de San Elizario (1774) y El Carrizal (1758), protegiendo así también la parte fronteriza marcada por éstos de los levantamientos indígenas e incursiones de ingleses y franceses.

Diversos fueron los problemas que afrontaron los presidios, incluyéndose los de disciplina, pago y manutención de la tropa presidial, lo que motivó las visitas del Brigadier Pedro de Rivera, quien realizó varios señalamientos e incluso elaboró reglamentos al respecto(3). De igual manera visitaron la región Hugo de O’Connor, José Gálvez y Nicolás Lafora, quien realizara una valiosa intervención con su carta geográfica de los presidios y poblaciones.

El soldado presidial...

Un elemento fundamental lo fue el personal militar adscrito a los Presidios, el que con la ventaja de ser en muchos casos nativo del lugar, era conocedor del terreno además de diestro en el manejo de las armas, del caballo e incluso del arco y la flecha, lo que demuestra su capacidad de adaptación a las adversas condiciones en las cuales muchas veces tuvieron que desempeñar su trabajo.

No obstante, estas tropas que demostraron gran valor y resistencia en el combate de las tribus llamadas “bárbaras”, la misma impedimenta y reglamentación militar, hacían un tanto lentos sus movimientos y desplazamientos en comparación con la rapidez de sus enemigos. Para tener una idea de ello, señalaremos un ejemplo que menciona Hugo de O’Connor en su informe y según el cual, “...cada soldado tenía a su cuidado siete caballos y una mula de remuda y su vestido constaba de una chupa corta de tripé o paño azul, capa de paño del mismo color, cartuchera, cuera y bandolera de gamuza en la que se hallaba bordado el nombre del Presidio, corbatín negro, sombrero4 , zapatos y botines. El armamento estaba compuesto por espada ancha, lanza, adarga, escopeta y pistolas, además de la montura con silla vaquera con cubiertas de cuero, mochilas, coraza, cojinillos y estribos de palo, a diferencia de los bárbaros que solo estaban provistos de chuzo o lanza, arcos y flechas y algunas armas de fuego adquiridas en la Luisiana.”

Las cordilleras...

Ahora bien, tras lo mencionado no es de extrañar que la comunicación entre los presidios haya sido difícil, más aún con relación y tiempos de recorrido entre la Nueva Vizcaya y la capital de la Nueva España. Por ello se organizó el Correo Presidial, que atendía las necesidades de todas las provincias fronterizas y que después de múltiples visitas, críticas y reformas, dió pié a la creación por partre de la Corona de un derrotero oficial con base de partida en la Bahía del Espíritu Santo en el Golfo de México hasta Arizpe Sonora, conectando así en forma eficaz las poblaciones, parroquias y presidios a lo largo del territorio de frontera con las tribus “bárbaras”.

El servicio de correo o “cordillera”, se cubría iniciando en días y horas precisos en concordancia con los demás presidios, por jornadas en días y leguas recorridas5 para que la valija de cada presidio estuviera lista a la llegada del correo. Ese recorrido, hacia 1779 como lo señala el itinerario firmado por el Márquez de Croix, debía hacerse en 22 días de ida y 22 de regreso simultáneamente, con los ocho restantes que complecompletaban el mes para aprovecharlos de descanso, tanto para los soldados como para las remudas.

Se puede hablar ya en estos momentos de un camino o de una serie de caminos y rutas reconocidas y por supuesto, vigiladas y controladas tanto por la corona como, en diversos parajes, por los indios.

En la Provincia de la Nueva Vizcaya, se formaron cuatro cordilleras. Una con relación a Chihuahua en su parte Norte y otra en la parte Este hacia el desierto. Una tercera hacia el norte para la Provincia del Nuevo México y que en realidad solo cubría 3 presidios: el de El Paso, San Elizario y El Carrizal. Y la última, que iba hacia Sonora, uniéndose en la parte más lejana en el punto de Chínipas hasta San Agustín de Tukinson (hoy Tucson, Arizona), teniendo como punto convergente el Presidio de San Miguel de Horcasitas y con lo que correspondía a la ruta de Texas, Coahuila y Durango, hacían una distancia de 534 leguas de ida y otro tanto de regreso (2,200 kilómetros aproximadamente) con un promedio caminado de 24 leguas diarias (casi 100 kilómetros).

De la cordillera de Chihuahua, se mencionan como principales puntos los presidios de Janos, La Princesa, Buenaventura, y la Hacienda de El Carmen de Peña Blanca. De la segunda división, San Sabá, San Carlos, Presidio del Norte y El Príncipe (Coyame). La tercera, los ya señalados hacia el Nuevo México y una cuarta, los Presidios de San Bernardino, Arizpe, Tucson, Bacuachi, Chínipas, Santa Gertrudis, San Bernardino y San Miguel de Horcasitas.

Por lo que se refiere a Texas y Coahuila, la Villa del Saltillo, Presidio de la Bahía, San Antonio de Béjar, de La Monclova, Agua Verde, San Fernando y El Paraje. En Durango, Mapimí, el Gallo, Nazas, y otras poblaciones que recibían la correspondencia de Durango.

En el caso de Chihuahua reviste singular importancia el Valle de San Bartolomé, pues es ahí donde confluía la correspondencia de la región sur del actual estado de Chihuahua, para que el correo continuara hacia Durango y Sonora.

Del derrotero en cuestión, documento que se analiza con motivo de este estudio, citaremos como ejemplo los siguientes puntos que se refieren al hoy estado de Chihuahua. “Dexara aquí las cartas rotuladas a Durango a que pidan aquella dirección para que las tome a su regreso el correo semanario de Chihuahua, sin detenerse mas tiempo que el necesario para continuar su ruta. Y amanecera en el presidio formado de Cerro Gordo el dia diez. 12 legs. 10. Saldra de aquí a las ocho de la mañana por la estancia del Río Florido (correspondencia de Parral), amanecera el dia once en el Valle de San Bartolomé. 18 legs. (1). (2). y (3). Se detendra a qui una hora y saldra luego para entrar en Chihuahua el dia trece por la mañana. (4). Se havran ya recogido en esta Villa las correspondencias de los presidios de Sn. Sabá, Sn. Carlos, Norte, San Eleazario y Princesa, Príncipe, Pueblo del Passo, Sn, Buenavent. Que se conducen a Chihuahua con arreglo a sus respectivos derroteros que se ponen al fin y saldra la valija de Chihuahua el dia trece al anochecer el dia catorce. 28 legs. (5). Continuara inmediatamente y a las ocho de la noche del mismo dia quince llegara a la Missión de Pagurachic. 10 legs. aquí sale al punto y amanecerá en la de Tomochic el día 16. 9 legs.” (6)

Las otras rutas eran cubiertas de la misma manera que ejemplificamos, con tiempos y distancias plenamente marcados. Existían disposiciones también del correo real y disposiciones expresas para la circulación de la correspondencia del Tribunal de la Santa Inquisición, así como de la forma de construir las valijas y la manera en que éstas debían ser transportadas.

A los servicios postales en la época que estamos tratando, se les denominó servicio de cordilleras, término que hasta principios del siglo XX en la zona centro-sur del estado todavía se utilizaba para referirse al envío de paquetería y sobres de correspondencia entre los pueblos.

Gracias a este servicio, diversos documentos llegaron a su destino y fueron objeto de la expedición de pases, recibos y otro tipo de documentación que nos ha permitido estudiar no solo al correo presidial, sino también la vida cotidiana de los habitantes de esta región: comerciantes, militares, mineros, religiosos. Gracias a estos servicios se han conservado muchos documentos; en su momento, se hizo patente la necesidad y uso de la escritura; y el resultado, en general, ha sido un material invaluable para los estudiosos e interesados en la historia del Septentrión Novohispano.

Bibliografía: Alvar Núñez Cabeza de Vaca. Naufragios y Comentarios.: Colección Austral, sexta edición. Baltasar de Obregón.; Historia de los descubrimientos antiguos y modernos de la Nueva España.; Gobierno del Estado de Chihuahua, 1986. Varios Autores.; IV Congreso Internacional de Historia Regional Comparada. UACJ, 1993. Fernando Jordán, Crónica de un país bárbaro. Víctor Orozco Orozco. Las guerras indias en la historia de Chihuahua.; UACJ, 1993. Archivo General de la Nación. Archivo del Municipio de Chihuahua.

* El presente trabajo constituye un brevísimo resumen de una investigación más amplia que el autor ha estado realizando desde hace ya varios años en fuentes primarias del AGN y en la cual se incluye el análisis documental de los informes de Pedro de Rivera, la construcción y desarrollo de los Presidios, el Correo Presidial y otros temas.

Notas: 1.- Antes de que se abriera este camino, existió una antigua ruta de acceso al Nuevo México, la cual seguía el curso del Río Conchos hasta llegar a la Junta de los Ríos. De ahí se vadeaba el Río del Norte (Bravo) hasta llegar a la región de los indios Pueblo en el norte de Nuevo México.; 2.- Tal y como documentalmente se referían a Cusihuiriachi en los documentos de la época.; 3.- Partió de México el 21 de noviembre de 1724 y regresó el 21 de junio de 1728, rindiendo informe el 7 de diciembre de 1728. Posteriormente rindió un segundo informe detallando al Virrey de Casafuerte la cuestión técnica y de reorganización de los presidios. En 1730 dio otro informe para el proyecto de reglamento para la organización de los presidios. Vid: Rivera, Pedro. “Diario y derrotero de lo caminado, visto y observado en el discurso de la visita general de presidios situados en las Provincias Internas de la Nueva España”. Gobierno del Estado de Chihuahua, abril de 2004 (Edición facsimilar de la de 1945 con introducción del Lic. Guillermo Porras Muñoz).; 4.- El que más tarde y por distintos motivos, daría origen al sombrero que actualmente identificamos como “texano”, tan utilizado en los estados del norte de México.; 5.- Una legua castellana equivale a 4,190 metros, tres mil pasos de Salomón, igual a 5,000 varas castellanas. Una legua americana son tres millas romanas, que equivalen a tres mil pasos.; 6.- Archivo General de la Nación. G.P.I. Vol. 154, expediente 13, folios 350-355.

Fuente: Wikipedia. Lic. Carlos A. Fernández Baca. Boletín UEHS Junio de 2005 35. Unidad de Estudios Históricos y Sociales - Extension Chihuahua, Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Creative Commons.

 
Joomla extensions and Joomla templates by JoomlaShine.com
Agregar a Favoritos      Ligas de Interes     Mapa del Sitio      Miembro Honorable     Fuentes/Creditos      Contacto/Buzon de Sugerencia