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ACATLÁN SE DEFENDIÓ DE LO ZAPATISTAS

 

Durante la Revolución Mexicana el municipio de Acatlán de Osorio, Puebla, vivió una de las escenas más sangrientas de este periodo ocurrido el 3 de febrero de 1912, cuando el general zapatista Jesús Morales, mejor conocido como "El Tuerto Morales", por instrucciones de Emiliano Zapata pretendía invadir Acatlán.

De acuerdo con el historiador de este municipio, Daniel Corro Ojeda, señaló que el 2 de febrero de 1912, el general zapatista Jesús Morales, mejor conocido como el "Tuerto Morales", compadre de Emiliano Zapata, había mandado un ultimátum amenazante a la Jefatura Política de Acatlán, que estaba a cargo del general Luis García Nájera, en el que se ordenaba entregar la plaza sin resistencia, de no ser así tomarían a sangre y fuego.

Por lo que fue nombrado como Jefe de Guarnición el coronel Eduardo Reyes, sin embargo, sólo contaba con 278 hombres para defender Acatlán contra cualquier ataque zapatista, mientras que ellos tenían un ejército de mil 200 hombres.

El historiador dijo que los zapatistas querían tomar Acatlán porque era una de las ciudades más importantes de la región, que estaba rodeada por 19 haciendas azucareras que daban trabajo en los cañaverales y en los ingenios, a cientos de familias; además de que se manejaba mucho dinero y azúcar, así como cosechar maíz, frijol y cacahuate.

Agregó que el coronel Eduardo Reyes organizó la estrategia de defensa conjuntamente con: Julio Tapia, Miguel Espinoza Camerino, Antonio Michaca, Mucio Bravo, José Ortega, Irineo Vázquez, Napoleón Caballero, Murcio García y Cleotilde Sosa.

Mencionó que para poder defender Acatlán se distribuyeron en el centro de la ciudad y oriente se le encomendó al mayor Muñoz con cuarenta hombres, en el cerro de San Miguel y la zona norte al jefe político el general Luis García Nájera con 158 rurales, en el cerro del Calvario y la parte sur de la localidad, se le encomendó al coronel Eduardo Reyes.

"A estas fuerzas se agregaron algunos voluntarios de la ciudad, celosos defensores de sus familias e intereses propios, entre los cuales deben mencionarse por su valor extraordinario, a Leobardo Villa, Ramiro Castillero, Ricardo Reyes Márquez, Protasio Aja, Benigno Vélez, Jacinto Bolaño, Germán Recio, Rodolfo Lezama, Juan Herrera, entre otros", expresó.

Dijo que cuando el reloj de la iglesia daba las 6:00 de la mañana, se escuchó el primer tiro zapatista, el eco trajo consigo gritos de furia de los asaltantes que se abalanzaban sobre la ciudad, "el combate inició, las balas silbaban por toda la ciudad, el llanto de mujeres y niñas tratando de escapar, se confundía con los gritos de injurias en contra del enemigo".

Agregó que dos horas después rodó el mayor Muñoz con una gran herida en el brazo derecho por una bala expansiva, enseguida tomó su lugar el cabo segundo, Gonzalo Rodríguez, decidió tomar algunos cartuchos de dinamita avanzó sereno hacia una de las casas del lado oriente desde donde llovían las balas, seguido de sus ocho subalternos, también cargados de dinamita.

"Lograron aproximarse hasta las paredes y al grito de: ¡Viva Madero!, arrojaron las bombas donde estaban los zapatistas. Varios zapatistas volaron por el aire hechos pedazos, algunos más quedaron sepultados entre los escombros de las casas y otros pocos corrieron despavoridos, huyendo entre los árboles, saltaron sobre sus caballos y se perdieron a toda carrera en dirección hacia los cerros y el río".

Mientras tanto, Corro Ojeda dijo que en el sur, los zapatistas ascendieron por las faltadas del cerro del Calvario, el coronel Eduardo Reyes y sus hombres salieron a su encuentro, desatándose un furioso combate que llenó de muertos la cuesta. Los asaltantes fueron obligados a dar media vuelta, debido al a heroica resistencia de los acatecos.

"Los ataques continuaron al siguiente día, y así se mantuvieron hasta el día 9 de febrero, los asaltantes comprendieron por fin lo inútil de sus esfuerzos, el valor y resistencia de los acatecos y la gente del coronel Eduardo Reyes era mucho más grande que la superioridad numérica", apuntó.

"La revolución continuó con diferentes ideales, los diversos grupos, huertistas, carrancistas, villistas, quienes querían alcanzar el poder, con el paso del tiempo los agraristas lograron la repartición de las tierras convirtiéndose en ejidos", dijo.

RICARDO REYES, UN HÉROE QUE NO SERÁ OLVIDADO EN ACATLÁN

El pueblo de Acatlán recuerda con verdadero cariño a Ricardo Reyes Márquez, por su fuerza inquebrantable de espíritu, la determinación de su carácter amable y firme, por llevar en el alma esa nobleza que es patrimonio de la gente del sur, por lo que actualmente lleva una calle con su nombre.

El general Ricardo Reyes Márquez nació en Acatlán el 3 de abril de 1875, se casó en el año de 1900 con Felicitas Gil Trujillo, fue escribiente del Juzgado de Letras y después de la defensa de la ciudad de Acatlán contra el general zapatista, Jesús Morales (el Tuerto Morales), el coronel Luis García Nájera cede la jefatura política y por mayoría proponen a Ricardo Reyes Márquez.

De esta forma inicia su carrera militar con el grado de capitán primero, a su grupo en lo sucesivo se le llamaría la guerrilla de Acatlán.

En los primeros días de septiembre de 1914 arribaron a esta ciudad los entonces exfederales: Higinio Aguilar, Juan Andrew Almazán, Benjamín Algumento y otros, quienes se sublevaron en contra del gobierno de Don Venustiano Carranza. El 10 de febrero de 1915 las fuerzas al mando del General Higinio Aguilar; asesinaron cobardemente a la mayor parte de los miembros que formaban el Estado Mayor de Ricardo Reyes Márquez, compuesto por los siguientes miembros: Protasio Aja, Sabas Vargas, Edmundo López, Jacinto Bolaños, Gonzalo Asa, Delfino Reyes, Vicente Méndez.

Hicieron prisionero a Ricardo Reyes Márquez y aparte de tu tropa, los condujeron tumbo a Oaxaca, afortunadamente tuvieron la oportunidad de evadirse en Chila de las Flores.

El 27 de agosto de 1916 los Generales Reyes Márquez y Cleotilde Sosa Aquino y otros soldados nativos de este lugar, libraron combate con las fuerzas de Higinio Aguilar; derrotando y quitándole el botín de ametrallados de guerra.

Después de esto la guerrilla pasó a ser regimiento al mando del general Brigadier Ricardo Reyes Marqués a quien le ordenaron combatir a los zapatistas desde Atlixco, Izúcar de Matamoros, Chietla, Chiautla, Axochiapan Morelos, y todos los pueblos de la región; firmando su nombramiento como General de Brigada del General de División y el Presidente de la República, Álvaro Obregón.

Se desempeñó como diputado federal en dos ocasiones y como senador de la República, durante el segundo periodo como diputado federal fue asesinado por motivos políticos en esta ciudad de Acatlán, el 18 de mayo de 1929. Fue reconocido como héroe por la defensa del pueblo.

INICIÓ LA REVOLUCIÓN EN TEHUTZINGO

Cabe resaltar que el historiador Luis Hoyos Hernández, originario de Tehuitzingo, logró recopilar recuerdos y testimonios de los ancianos de su pueblo natal que plasmó en el libro "Tehuitzingo. Vida rural y conflictos sociales (1895-1920)", obra que contiene apartados como geografía e historia de Tehuitzingo, El Ocaso del Porfirismo en Tehuitzingo (1895-1909), Movimiento del 14 de marzo de 1909, Revolución en Tehuitzingo y La Vida Cotidiana en el Transcurso de la Revolución.

Y es que de acuerdo con el especialista los sucesos de inconformidad se comienzan a registrar en Tehuitzingo datan desde 1908, como era costumbre, en el mes de diciembre de dicho año se llevaron a cabo las elecciones para designar presidente municipal en donde se trató de imponer a Juan Manuel Juárez, candidato porfirista, quien resultó perdedor.

Ante la situación, el jefe político de Acatlán, anuló las elecciones y las pospuso para el día 14 de marzo de 1909, fecha importante porque fue entonces cuando se da el primer brote rebelde en la Mixteca poblana.

En los anexos de su libro el historiador hace referencia a la forma cómo estaba estructurado el poder tanto nacional como estatal y local. Finalmente registra la entrevista con Paulino Guevara García, testigo sobreviviente de esa época.

En este sentido cabe resaltar el esfuerzo por explicar las causas del estallido social del 14 de marzo de 1909, movimiento prematuro de la Revolución Mexicana en la localidad de Tehuitzingo, que posteriormente tomaría características nacionales.

Fuente: Articulo autoría de Brisselda Sarabia. El Sol de Puebla. 19 de noviembre de 2013. Creative Commons.

 
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