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MANUEL OJINAGA

GENERAL DE  BRIGADA  JOSE  MANUEL OJINAGA CASTAÑEDA (1834–1865)

Nació en Río Florido, Villa Coronado, distrito de Jiménez, Chihuahua en mayo de 1834.[1] Ingresó al Colegio de Minería de México en donde hizo la carrera de Ingeniero de Minas y Ensayador.

Al estallar la guerra en contra de la Intervención Francesa se alistó en la Guardia Nacional, fue electo Teniente Coronel y se le dio el mando del Batallón “1º de Chihuahua”. Acompañó al general José María Patoni con su cuerpo cuando regresó a Durango y combatieron en las batallas de Menores y la de Majoma.

El 4 de agosto de 1865, el presidente Benito Juárez lo nombró Gobernador y Comandante Militar del estado y jefe de todas las tropas que operaban en su jurisdicción al mismo tiempo que le confirió el ascenso a General de Brigada y lo invistió de facultades amplísimas en todos los ramos, acordadas en Junta de Ministros. Al día siguiente expidió un patriótico manifiesto dirigido a los chihuahuenses, el cual cerró con estas palabras: “A las armas hijos de Chihuahua. Que nuestro último aliento sea para exclamar viva la Independencia Nacional”.

El 7 de agosto expidió un decreto imponiendo penas severas a todos los que se aprovecharen de las circunstancias anormales de la guerra para cometer abusos y atropellos y al aproximarse las fuerzas francesas a la ciudad de Chihuahua la abandonó el día 10, después de haber ordenado que cesaran todas las autoridades constitucionales en el momento de la invasión.

Después de la salida del Presidente Juárez y sus ministros en dirección al Paso del Norte y la inminencia de la llegada a Chihuahua de las fuerzas francesas, que encabezaba el General Agustín Enrique Brincourt,  el gobernador Ojinaga se retiró con los poderes locales, en dirección a ciudad Guerrero para dividir la atención de los invasores. Con extremo esfuerzo y apenas llegado a ciudad Guerrero,  el día 20 del mes de agosto fue informado por el jefe político de la agitación existente en los pueblos cercanos a favor del imperio.

Comprometida la existencia del gobierno; procedió a reorganizar las cortas fuerzas que le quedaban y ante la imposibilidad de controlar la situación, Manuel Ojinaga y  no más de 70 hombres, salieron el día 1o. de septiembre en dirección al Mineral de Ocampo. Por el camino en Arisiachi, Municipio de Guerrero, Chihuahua, pernoctó con sus fuerzas, en su mayoría desmoralizadas y ya presintiendo la tragedia que se avecinaba.

Por la mañana del 2 de septiembre, Ojinaga fue avisado que se aproximaba el enemigo, por lo que salió del campamento y fue interceptado y detenido por cuatro soldados imperialistas que le exhortaron a rendirse.

Ojinaga se negó y contestó con energía “¡No me rindo traidores!” y sacando su pistola  disparó sobre ellos, dando muerte a tres soldados. Llegó el teniente Carmen Mendoza y disparó una bala de su arma al abdomen del general Ojinaga, sintiéndose herido de muerte, pronuncio las siguientes palabras: “Todo se ha perdido. Con mi muerte la causa nacional va a sufrir bastante”.

José Manuel Ojinaga Castañeda fallece dos horas y media después, el día 2 de septiembre de 1865.

El Presidente Benito Juárez, en reconocimiento de sus virtudes cívicas, cambió el nombre al antiguo Presidio del Norte por el de Villa de Ojinaga, en honor del gobernante sacrificado.

Nota: 1. Martínez Assad, Carlos R. (2005). La patria en el Paseo de la Reforma. UNAM. p. 197. ISBN 9681674553.

Fuente: Wikipedia. Municipio de Ojinaga, Chihuahua. Creative Commons.

 
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