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SEBASTIÁN ALLENDE ROJAS Y RODRÍGUEZ

 

GENERAL SEBASTIÁN ALLENDE ROJAS Y RODRÍGUEZ (1893-1947)

Nació el 25 de mayo de 1893, en Tequila, Jalisco. Hijo de Sebastián Allende Rojas y de Concepción Rodríguez. Realizó sus estudios primarios en su pueblo natal y los terminó en la capital del estado, donde se inscribió en el Liceo de Varones y en la Escuela de Jurisprudencia. Abandonó sus estudios en 1914, para alistarse en las filas de la revolución, incorporándose al Estado Mayor del General Manuel M. Diéguez y obtuvo primero el grado de Coronel y, más tarde, el de General.

Participó en todas las batallas de la División de Occidente en contra de los Villistas. Al concluir la campaña militar obtuvo el grado de abogado en la ciudad de México. Fue diputado al Congreso Constituyente de Querétaro de 1917, pero debido a su corta edad e inexperiencia, su labor pasó casi inadvertida a no ser porque él y algunos delegados jaliscienses usaban unos vistosos trajes negros y les pusieron el apodo de “Los Muertos”.

En mayo de 1917, fue electo diputado constituyente al Congreso del Estado y al lado de Morán, Macías y Jorge Villaseñor, conformaron el ala radical; participó en la Comisión de Puntos Constitucionales y firmó la Constitución del estado, el 8 de julio de 1917. En mayo de 1920, al lado del General Diéguez se preparaba a salir a Sonora a combatir la rebelión de agua Prieta cuando fue capturado.

En junio de 1922, como candidato independiente, buscó sin éxito la diputación federal por el IX distrito con cabecera en Ahualulco. El 25 de agosto de 1931, siendo diputado federal, en la XXXIV legislatura, se enfrentó a balazos con el también diputado Esteban García de Alba, quedando heridos ambos y muerto el diputado por Autlán, Manuel H. Ruiz. Ese mismo año, fue miembro del Grupo Jalisco que desconoció al gobernador Ignacio de la Mora; se afilió al Callismo y fue presidente del PNR estatal; en enero de 1932, el diputado Jesús González Gallo, lo postuló como candidato a la gubernatura, ganando las elecciones en un proceso electoral caracterizado por la violencia. A raíz de la sucesión presidencial de 1934, la mayoría de los gobernadores apoyaron a Cárdenas, pero Allende lo hizo a favor del general Pérez Treviño.

En el mes de mayo de 1933, acompañado de los gobernadores de Guanajuato, Melchor Ortega, del Estado de México, Carlos Riva Palacio y otros políticos entre los que estaba Jesús González Gallo, se entrevistó en Baja California con Plutarco Elías Calles para pedirle que no postulara a Lazaro Cárdenas. Después de la entrevista, Allende se pronunció por Cárdenas para no ser calificado como indisciplinado. A partir de 1934, Allende buscó impedir el arribo del cardenista Silvano Barba González a la gubernatura y apoyó a Everardo Topete, quien a la postre resultó el triunfador. Durante su gestión, Allende atendió con esmero la creación de infraestructura económica y la urbanización en el estado. Se amplió la red carretera (el camino a Tequila pasando por su Hacienda “El Refugio”) y, en enero de 1933, se creó la Comisión de Caminos del estado de Jalisco.

En septiembre, se constituyó la Comisión Municipal de Cooperación, Planeación y Obras Públicas; y, en agosto de 1932, expidió la Ley de Protección a la Industria. Contrario a la colectivización de la tierra, impulsó la creación del Banco Regional de Crédito agrícola con el propósito de refaccionar a los pequeños propietarios; a través del PNR local, promovió la idea de parcelar los ejidos de manera individual y, el 30 de diciembre de 1933, el Congreso local aprobó la Ley de asociaciones y de Control agrícola, que declaraba de

utilidad pública el establecimiento de asociaciones de agricultura especializadas.

Promulgó la Ley de protección a la mujer pobre contra la prostitución; apoyó los comedores públicos para indigentes e instaló la Lotería de Jalisco, para obras de beneficencia.

En el campo educativo, buscó desplazar a la Iglesia de tales responsabilidades y vincular el aprendizaje con la producción, apoyándose para ello en la Universidad de Guadalajara, a la que reinstaló la Escuela Politécnica. Gestionó la reparación del Museo y la Biblioteca Pública, del interior del Hospicio Cabañas; inauguró la Penitenciaría Oblatos y construyó el Parque Revolución por cooperación. a la caída del Callismo, allende se retiró a la vida privada.

Sebastián Allende Rojas y Rodríguez murió en Guadalajara, Jal., el 7 de diciembre de 1947.

Fuente: Diccionario De generales De la revolución. Tomo I. Secretaría de Educación Pública. Secretaría de la Defensa Nacional. Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México.

 
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