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TESGUINO, BEBIDA DE SUMA IMPORTANCIA PARA LOS RARÁMURI OFRECIDO COMO REGALO EN DIFERENTES FIESTAS

La palabra tesgüino es de origen náhuatl. Viene de tecuin, que significa, latir el corazón. Y esto debido no a que enamora, sino a que es embriagante y como ocurre con las bebidas alcohólicas, acelera el ritmo cardiaco.

Esta bebida es de suma importancia para los rarámuri (mejor conocidos como tarahumaras; pueblo wirrarica del Occidente del país, mejor conocido como huichol; ódami (o Tepehuanos del Norte)  y guarijíos de Sonora y Chihuahua. A partir de las cartas y diarios de los misioneros durante la colonia, sabemos que los tarahumaras tenían sus propias fiestas y que usaban el maíz en ellas. El nombre que recibe, su sabor y las plantas utilizadas como catalizadores para que se fermente, varían en cada región. Por ejemplo, la diferencia entre el tesgüino de los huicholes y el de los tarahumaras, es que el de los huicholes es más espeso y dulce. El tesgüino es ofrecido también como regalo en diferentes fiestas, en calidad de remuneración de las tareas llevadas a cabo por la comunidad o servido en las tesgüinadas; igualmente sirve de compañía al difunto, envuelto en su cobija "para que su espíritu suba al cielo". El acto de beber tesgüino posee un enorme valor cultural los rarámuri, ya que muchas de las acciones más trascendentes en su vida están matizadas por la imprescindible bebida.

Los rarámuri de la Sierra Tarahumara por lo general viven dispersos en numerosas rancherías; sin embargo, todos ellos se encuentran juntos en las tesgüinadas, importantes fiestas de los rarámuri en las que se toman decisiones sociales y políticas de las comunidades, las tesgüinadas pueden realizarse en cualquier ranchería rarámuri.

La fiesta forma parte de la estrategia agrícola, es decir, se le concibe como un eslabón más en el proceso productivo, y es tan importante como el barbecho, la siembra o la pizca.  Entre los raramuri, se dice que fue Dios quien dio el maíz a los hombres y les enseñó a preparar tesgüino y a bailar, para así darle gracias y ser recíprocos con su creador.

Uno de los acontecimientos más significativos para los jóvenes es cuando se les invita por primera vez a una tesgüinada, sin embargo, previo a que asistan, se les debe dar “mucho consejo”; sólo a partir de entonces, los jóvenes pueden recibir invitaciones para beber, trabajar u organizar las celebraciones religiosas, sabiéndose ya parte plena del mundo de los adultos.

El tesguino también es consumido en diferentes fiestas religiosas como la semana santa y el 12 de diciembre, en reuniones de trabajo colectivo o faenas en beneficio de la comunidad, y en ocasiones coyunturales como los rituales para combatir la sequía o alguna enfermedad.

Para elaborar el tesgüino se necesitan:

• Maíz

• Agua

• Catalizadores o fortificantes (frijolillo, flor de manzanilla, yerba seréke, semillas de madroño, u otras.)

• En algunas ocasiones,  se le añade caña de maíz, siendo así más embriagante.

Se remojan en agua los granos de maíz y se ponen en canastas o en u hoyo que se cava en el suelo en condiciones de oscuridad para su germinación. Al germinar el maíz, se hierve en unas ollas especiales y se muele con agua. Estas ollas son cuidadosamente guardadas y nunca son lavadas o usadas para cocinar. Los indígenas dicen que estas ollas han “aprendido como hervir”.

Después de enfriarse, se añaden las diversas plantas, que se consideran como catalizadores o fortificantes, y la mezcla se deja fermentar por un tiempo variable (de uno a diez días o más) según el gusto de los consumidores. Mientras más tiempo se deje fermentar la bebida, será más fuerte de sabor.

Fuente: CDI. Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas. Agosto de 2013.

 
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