historia.jpg

Joomla extensions and Joomla templates by JoomlaShine.com
ARMAND MONTLUC CONVERSA CON EL NUEVO MINISTRO FRANCÉS EN MÉXICO

 

París, 30 de noviembre de 1863.

(Benito Juárez)

Excelentísimo señor:

El marqués de Montholon ha sido nombrado enviado extraordinario en México, en lugar del conde de Saligny y se embarcará el 2 de diciembre en Southampton para Veracruz con su secretario, vizconde de Chateaubriand.

Deseando ocuparme hasta el fin en evitar la continuación de la guerra entre el gobierno de V. E. y el de mi patria, acabo de tener dos entrevistas con ese ministro plenipotenciario; me he aprovechado de ellas para manifestarle mi esperanza de que su misión allane las dificultades existentes entre Francia y México y para protestarle mis buenas intenciones personales que, por más que sin duda hayan sido mal interpretadas, siguen siendo abrigadas por mí.

El Sr. de Montholon me contestó que el emperador no podía estar mejor dispuesto en favor de México y que sabía dar a las circunstancias lo que ellas pedían; pero que S. M. se ha mostrado muy irritado por las medidas tomadas por V. E. contra las fuerzas francesas.

Añadió: “mi deber consiste en esforzarme por desempeñar a satisfacción del Emperador la misión de confianza que acaba de conferirme; usted puede escribir al Sr. Juárez que yo no tengo facultades para hacer y deshacer gobiernos; pero que voy, a México dispuesto a proceder como hombre de bien, como hombre honrado”.

Se me han comunicado ciertas condiciones atribuidas al Sr. Doblado; ellas contienen exigencias imposibles e incompatibles con nuestra situación en México y que prescinden de los hechos consumados.

Por lo demás nosotros no deferiremos tampoco a todas las pretensiones de las autoridades establecidas en la capital.

En una palabra, el nuevo ministro de Francia no tiene ni prevenciones ni rencores personales que satisfacer; sin duda, los consejos interesados de los miembros principales de la comisión de la regencia imperial y otros personajes, no dejarán de salirle al paso; pero estará dispuesto, de acuerdo con el Gral. Bazaine, a escuchar con imparcialidad las proposiciones que se le hagan con la mira de llegar a un acuerdo entre todos los mexicanos.

El Sr. Montholon se extendió con suma benevolencia acerca de diversos puntos importantes.

“--¿No piensa usted, me dijo, que los partidarios de Juárez se acomodarían al régimen monárquico?”

“--No, respondí- y menos creo que se acomoden a un príncipe austriaco presentado por Almonte”.

Al oir estas palabras, exclamó, poco más o menos, como el Gral. Forey el día de su salida de París, “que era preciso no considerar a este general mexicano, sino como un lugarteniente provisional del gobierno que habría de establecerse y me aseguró que el archiduque Maximiliano, a fuer de hombre de ideas liberales, se sometería al veredicto de la nación mexicana, cuando éste fuera definitivamente pronunciado”.

Sea de ello lo que fuere, las últimas palabras del marqués de Montholon, al separarnos, fueron las siguientes:

“No tengo que ocuparme del pasado; tengo entera latitud, pero debo obedecer las órdenes que me ha dado el emperador.

Acogeré las proposiciones aceptables; lo imposible no está en mi mano.

Es necesario que ellos me ayuden; dígaselos y escríbame”. (Ver Nota 1)

Soy, etc., q. b. s. m.

(Armand) Montluc

Nota: 1. Montluc no volvió a escribir a Montholon, porque no obtuvo contestación de Juárez, con quien dejó de estar en correspondencia hasta que Francia decidió el retiro de sus tropas.

Fuente: Benito Juárez. Documentos, Discursos y Correspondencia. Selección y notas de Jorge L. Tamayo. Edición digital coordinada por Héctor Cuauhtémoc Hernández Silva. Versión electrónica para su consulta: Aurelio López López. CD editado por la Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco. Primera edición electrónica. México, 2006.

 
Joomla extensions and Joomla templates by JoomlaShine.com
Agregar a Favoritos      Ligas de Interes     Mapa del Sitio      Miembro Honorable     Fuentes/Creditos      Contacto/Buzon de Sugerencia