chihuahuense.jpg

GILBERTO PACHECO: GENIO Y VISIONARIO

El trabajo, la constancia y la pasión moldearon el destino del piloto y constructor de autos Gilberto Pacheco. Visionario, genio y empresario es como se puede definir la personalidad de uno de los grandes del automovilismo de Chihuahua.

Su amor por la mecánica y los automóviles dejó un legado para las nuevas generaciones de pilotos y forjó las bases para que creciera el deporte de las carreras de autos en el estado. Pocos pueden presumir de haber construido su propio serial como la Fórmula GP (Gilberto Pacheco).

Nació en Madera, y se considera a sí mismo “chihuahuense 100 por ciento”. Realizó sus estudios en la Escuela Regional y en La Salle.

Su primera participación en una carrera de autos fue en Guadalajara en 1966 y fue casual. Ganó, y a partir de ese momento su vida cambió para siempre.

Recuerda que era el mes de junio y andaba de vacaciones. Traía un Corvette, y sin decirle nada un amigo fue y lo inscribió en la competencia que era un kilómetro lanzado, parecido a un cuarto de milla.

“Andaba de vacaciones y mi carro le gustó a un amigo que traía un Mustang y me invitó a ver una carrera, y sin decirme nada fue y me inscribió y gané. Ni siquiera me metí por gusto, me metieron. Tenía 19 años”, recordó.

Fue la primera carrera organizada que ganó, porque, refiere, “antes corríamos en el pavimento o en la terracería”. Siempre tuvo el gusto por los carros y por las motocicletas. Quiso estudiar ingeniero mecánico, pero por cuestiones del destino, nunca pudo realizar su sueño.

Desde chico siempre le gustaron los carros. “Yo arreglaba los carros en mi casa, nunca tuve un mecánico, yo aprendí viendo libros, preguntando, no había la tecnología que tenemos ahora. Soy autodidacta, tenía que hacer las cosas a prueba y error”, dice, “me hubiera gustado que una persona que me hubiera enseñado, así habría aprendido más rápido”.

Explica que en aquel tiempo era muy difícil conseguir información sobre cómo arreglar los carros y más todavía, conseguir las piezas para refacciones de los autos. “Ahorita ya se puede armar un carro más fácil, se piden todas las piezas y sólo lo armas. Hay mucha comunicación, muchas empresas, ahora es mucho negocio. Esto de las carreras es uno de los negocios más grandes que hay”.

“El automovilismo es un deporte al que se le invierte mucho dinero, que tiene mucho riesgo. Yo he corrido en toda la república, soy el único campeón nacional de Chihuahua, en la categoría Shadow; corrí también en la Fórmula Dos, quedé en tercero, en la Fórmula Tres y en la American Indy Car Serie en Juárez, y te puedo decir que aquí en Chihuahua es donde más afición hay para las carreras”.

Trajo por primera vez la Copa Marlboro a Chihuahua y para eso tuvo que hacer el Autódromo Chihuahua, el primero que hubo en su categoría en Chihuahua con capacidad para 35 mil personas. “Estaba lleno… había mucha gente” comentó todavía con los recuerdos frescos en su mente.

Si se pudiera resumir la vida de Gilberto Pachecos, sería en tres palabras: velocidad, autos y  la mecánica. “Toda mi vida he estado metido en esto, es mi pasión”.

También creó la categoría GP (Gilberto Pacheco). “Cuando vino la Copa Marlboro traían unos autos que competían en la Fórmula Nacional, que eran como autos-escuela para aprender a correr, es como la escuela que entras a kínder, primaria… como la Copa Marlboro venía solo una vez al año se me ocurrió hacer carros aquí, pero no como la Fórmula Nacional, sino, hacerlos más apegado a la Fórmula Tres, o Dos”.

Entonces creó la Fórmula GP. “De alguna manera tienen el sello de Gilberto Pacheco. Es un diseño mío de chasis suspensión. Yo siempre me he ido mucho por la seguridad del piloto, porque yo soy piloto. Cuando construyes un carro de carreras tienen que ver primero la seguridad del piloto. Después sigue que el chasis funcione bien. El proyecto de la GP nos llevó como tres meses con el primer carro. Es sencillo cuando ya tienes experiencia. Esos carros los hice hace 16 años, ya tenía mucha experiencia dentro de las carreras”.

Gilberto nunca pensó que su pasión dejaría un legado o sentar las bases del automovilismo de Chihuahua para las nuevas generaciones, “yo nunca pensé en eso, yo siempre pensé nomás en hacer lo que me gusta, en divertirme en enseñar a la gente a correr, nada más fue eso”.

Fue el primer piloto de Chihuahua que salió a competir a otros estados. “Aquí no había carreras profesionales, aquí era pura terracería y viendo que había mucha afición en lugar de estar saliendo tanto, por ejemplo íbamos a correr a Torreón y nos daban un premio de 400 pesos en aquel tiempo” y entonces pensó –“voy a hacer un autódromo aquí para que vengan a correr”- e inclusive le nació la idea de traer la Copa Marlboro a Chihuahua que andaba que en ese tiempo se corría a nivel nacional. “Pero que nomás aquí no venía porque no teníamos pista”. De ahí salió la idea de construir un autódromo. “Fue complicado porque invité a muchas gentes y nadie quiso entrarle y me tocó hacerlo solo, me tarde nueve meses. Fue un sueño que se me hizo realidad”.

Aparte del Autódromo Chihuahua también construyó el de La Cantera, y en el de la Villa tuvo participación así como en el Dorado y en Aquiles Speed Way.

Mencionó la falta de apoyo a las carreras aquí en el estado por parte de empresas. “Ahorita hay mucha gente que está metida en las carreras y que hacen sus carros, hay mucha afición, lo que nos ha faltado es el apoyo de las empresas, patrocinios porque es un deporte caro. En México, Monterrey y Guadalajara sí se dan muchos apoyos, pero nunca he entendido porque aquí no. Además es deducible de impuestos”.

Comentó que actualmente la situación del automovilismo en Chihuahua está bien, pero reiteró que “falta mucho apoyo de las empresas para poder hacer buenos eventos”.

“También hay mucho problema con el influyentismo, muchos quieren entrar gratis porque son amigos, todos son compadres y eso perjudica, porque si se tiene una buena entrada se tienen los recursos para hacer otro buen evento y dar buenos premios”.

Agregó que “organizar una carrera es mucho trabajo, problemas con la gente, con las organizaciones, con la seguridad, muchos problemas que la gente no ve. El automovilismo ha evolucionado mucho por es eso que se necesitan instalaciones adecuadas para poder desarrollar todo eso. Un espacio para transmitir todo lo que he aprendido”.

“Con un autódromo se puede enseñar a mucha gente. Mucha gente muere en las calles porque no sabe qué hacer a la hora de un imprevisto. Las escuelas de Estados Unidos y Europa no viven de los pilotos, un piloto va aprende y ya no vuelve, pero la gente que va aprender, a saber que es un carro, cómo controlarlo, si se te atraviesa una persona, si el carro trompea, si hay hielo en el pavimento… muchas cosas… aquí se necesitan un autódromo que este abierto todos los días… o que se den clases tres días a la semana para crear cultura vial, para salvar vidas”.

“En Chihuahua no se tiene cultura vial, eso sería muy bueno pero en Chihuahua no hay instalaciones para eso”, dijo.

Fuente: Articulo autoría de Efrén Guzmán de la Rosa / AcciónMX. Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla

 
Joomla extensions and Joomla templates by JoomlaShine.com
Agregar a Favoritos      Ligas de Interes     Mapa del Sitio      Miembro Honorable     Fuentes/Creditos      Contacto/Buzon de Sugerencia