GUADALUPE CERVANTES DE SAÉNZ; SALVO A LOS ESPAÑOLES DE SER FUSILADOS POR PANCHO VILLA

GUADALUPE CERVANTES DE SAÉNZ; LA HEROICA DAMA MEXICANA QUE SALVO A LOS ESPAÑOLES DE SER FUSILADOS POR PANCHO VILLA

En España existe una pequeña ciudad en la provincia de Ávila en la comunidad autónoma de Castilla y León, llamada Arévalo. Sus viejos edificios, iglesias, castillos medievales, entre muchas plazas y calles sinuosas la hacen una ciudad hermosa. Entre la plaza de la Villa y la plaza Real está una pequeña calle que en un principio se llamó calle del Horno de la Compañía, por el antiguo horno de los Hungría del siglo XVI. Actualmente lleva el nombre del poeta Nicasio Hernández Luquero, pero durante muchos años llevó el nombre de la mexicana Guadalupe Cervantes de Sáenz.

Españoles Sentenciados

Vivía en Torreón Guadalupe Cervantes, casada con el español Eugenio Sáenz, quien era en ese momento vice –cónsul de España y comerciante dueño de la tienda El Puerto de Santander. En la primera toma de Torreón por Francisco Villa, el 2 de octubre de 1913, entre los prisioneros que iban a ser ejecutados, se encontraban ocho comerciantes españoles que se decía habían sido capturados con las armas en las manos. La participación de extranjeros en este conflicto era castigada con la muerte. Además, Villa estaba particularmente enojado por las bajas sufridas, por lo que ordenó el inmediato fusilamiento de los iberos.

    Guadalupe, trató de salvarlos pidiéndole al Centauro por sus vidas, se arrodilló y lloró, pero todo fue inútil. Paco Ignacio Taibo II dice: Villa la botó con cajas destempladas, diciéndole que habría que fusilar a todos los gachupines, no sólo a los ocho. Al principio la mujer no logró su objetivo, pero no se dio por vencida y entonces corrió tras el pelotón de ejecución. Se presentó ante los oficiales encargados del fusilamiento, aseguró que era portadora de la orden de Villa de suspender el acto. Guadalupe simuló buscarse un papel salvador que no existía, en el seno, en el bolsillo, por todas partes. Al no encontrar nada, llorando convenció al oficial de que fueran a hablar con Villa, quien ya menos enfurecido se sorprendió de la terquedad y el valor de la mujer. Tal fue la impresión que le dejó Guadalupe, que decidió perdonar la vida a los ocho españoles, no sin antes meterles una tremenda regañada.

Reconocimiento                    

Baldomero Menéndez Acebal, dio a conocer el caso a la Asamblea Suprema de la Cruz Roja de España y solicitando para ella la medalla de oro de la Cruz Roja Española. Por su parte el alcalde la ciudad de Arévalo, Vicente del Río, junto con el ayuntamiento acordaron dar el nombre de Guadalupe Cervantes de Sáenz, a una de las principales calles de aquella población y pidió que se hiciera lo mismo en Madrid y otras localidades. Por este acto de gran valor Guadalupe Cervantes recibiría una condecoración del gobierno español. El infante Fernando, como comisario regio de la Cruz Roja, concedió la medalla de oro de dicha institución a la noble dama mexicana Guadalupe Cervantes de Sáenz. El ayuntamiento de Arévalo dio el nombre a una de las calles de la población. La placa fue develada el 7 de julio del siguiente año, durante las fiestas patronales.

  La revista Nuevo Mundo de España, en su ejemplar del 23 de abril de 1914 publicó una fotografía de Guadalupe Cervantes de Sáenz, donde el pie de foto dice lo siguiente: España entera debe inmensa gratitud a doña Guadalupe Cervantes de Sáenz. Al caer por primera vez la plaza de Torreón en poder de los constitucionalistas, el general Villa sentenció a muerte a todos los españoles prisioneros, y hubiéralos ejecutado a no intervenir en favor de ellos doña Guadalupe Cervantes quien, exponiendo su propia vida, se arrojó a los pies de Villa, consiguiendo, en fuerza de lágrimas y de súplicas, que el jefe revolucionario anulase la terrible sentencia pronunciada contra nuestros compatriotas. ¡Bendita la heroica dama mejicana, ante la cual nos descubrimos reverentes, con fervorosa admiración!

El gesto de valor de Guadalupe Cervantes de Sáenz, causó gran impacto en los periódicos mexicanos y españoles de la época, incluso el poeta español Pedro Marroquín Aguirre en su libro Amor a España, publicado en 1919, menciona este suceso como ejemplo del amor a la Madre Patria. El tiempo ha dejado en el olvido estos hechos. ¿Habrá alguna población de México o España que quiera poner a una de sus calles su nombre para perpetuar el valor de esta mujer?

Se respeta ortografía de origen.

Fuente: Articulo autoría de Ilhuicamina Rico. Publicado 29th November 2016. Batallas en el Desierto blogspot.mx.

 
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